Despendientes – Noviembre 2019

Despendientes – Noviembre 2019

SERIES

AGGRETSUKO 2T (NETFLIX): No sabía qué esperar de la segunda temporada de esta serie, pero gracias Dios han variado la fórmula de la primera. La trama es algo más elaborada y no una sucesión de episodios con el mismo gag recurrente como una serie de animación de los inicios de Internet. El giro en lo últimos episodios me parece muy interesante y refleja claramente a un grupo concreto de la sociedad japonesa. Ese rollete costumbrista es el que me conserva como espectador.

KENGAN ASHURA – PARTE 2 (NETFLIX): Hostias como panes. No esperaba ni pedía más a una serie así. Lo único en lo que he encontrado un avance claro en esta segunda parte es la evolución del personaje de Kauzo Yamashita, por lo demás se repiten los combates y los clichés en ellos. La tradición, la justicia y la violencia como forma de ganar honor mezclados en diferentes proporciones una y otra vez. Fácil de ver, pero nada reseñable.

LOVE, DEATH AND ROBOTS 1T (NETFLIX): ¿Por qué tanto odio? Cuando tardo mucho en ver una serie de una plataforma como Netflix siempre tengo que aguantar hasta que se va el eco del juicio de los espectadores. En este caso todo era poco para contentar a la masa. Personalmente me ha parecido agradable verlo. Algunos episodios son de una belleza gráfica indiscutible (Zima blue sin ir más lejos). Vale. Otros proponían las clásicas paradojas de hasta dónde la robótica deja de ser un instrumento para convertirse en un ser ¿Pero qué coño podrías esperar de una serie sobre eso mismo? Yo me he quedado más prendado de los episodios donde no se buscaba realismo gráfico o una sexualidad evidente. Lo que sí defiendo a capa y espada es el formato. Necesitamos más series de episodios cortos centrados en un tema y con una visión más experimental. Será el espíritu de Heavy Metal (1981) o de Liquid Television (1991-1995) e incluso mi pasión por los spots publicitarios, pero me parece maravilloso que puedas tomar una pequeña píldora de algo muy elaborado sin el compromiso de tenerte atado temporada tras temporada. Ojalá más entregas, de verdad.

FAIRY TAIL 1T (NETFLIX): ¡Madre santa, qué puto aburrimiento! Vamos a ver. Que sé que es un shonen de toda la vida. Que enemigo con algo de carisma que se vence pasa a formar parte del equipo. Pero ¿por qué pasa por qué hay que pasar por cojones por los episodios sin relevancia para la trama principal y con una clara intención de que el otaku de turno se la casque viendo a los personajes femeninos? ¿El episodio de la playa, el episodio de las aguas termales…? ¿Pero qué mierda es esta? En general no me ha gustado la serie. los personajes tienen menos fondo que una lata de anchoas y se nota que hay personajes secundarios con apoyo popular que van ganando peso por pura tontería. Si hubiera más a mi que no me llamen.

THE UMBRELLA ACADEMY 1T (NETFLIX): Después de tragarme las infumables adaptaciones de Marvel Studios para Netflix estaba algo receloso con el género de superhéroes, pero decidí darle una oportunidad. Y no me arrepiento. No ha sido un cambio radical, pero se adivina que hay una intención de llegar al intelecto de espectador más allá de reconocer pasajes de un cómic. Hay personajes que me han llegado y situaciones en las que me he emocionado o se me ha hecho un nudo en la garganta. Eso ya es algo de lo que no se pueden llevar el mérito los churros de Marvel. 

SOUTH PARK 21T (NETFLIX): A mis amigos se lo llevo diciendo desde hace unas cuantas temporadas. South Park está mejorando a pasos agigantados en sus últimas temporadas. La manera mordaz y llana de abordar la actualidad es apabullante y no cae en complacer a los espectadores más veteranos (de hecho los suele putear bastante). Me parece admirable que en una temporada 21 una serie mejore cuando nadie se lo pide expresamente. Esta última temporada me ha hecho reír en unas cuantas ocasiones y estoy deseando hincarle el diente a las siguientes porque me llegan ecos de las polémicas que están suscitando algunos de sus episodios. Un último apunte sería señalar que he detectado que la violencia contra los niños me parece más impactante como espectador. Será que soy padre y ya lo tolero menos. Supongo que es como cuando los jovenzuelos ven imágenes de archivo de la gente fumando en televisión.

QUEER EYE ¡ESTAMOS EN JAPÓN! (NETFLIX): ¿Ya? Se me ha hecho cortísima esta temporada. Me parece interesante salir de Estados Unidos e ir visitando países en cuyas culturas la manera de vestirse y de interpretar la moda es distinta. El choque cultural con una sociedad más herética y falta de expresividad marca la diferencia en cuanto a la parte de coaching personal, y el reto que supone hacer una reforma en apartamentos minúsculos es muy atractivo. Creo que han sabido muy bien complementar el formato habitual. ojalá lo hagan más veces.

OPERACIÓN ESTILO T1-T3 (NETFLIX): Llevo ya tres temporadas en vena de este docurreality y no sé si termina de gustarme o no. Lo atractivo es que son personas con un estilo ya de por sí extremo, y los cambios siempre son radicales. También no se limitan a hacer el cambio, sino a dar consejos que puedes aplicarte a ti mismo. Todo eso genial. Lo malo es que no adaptan su estilo a algo más cotidiano, sino que lo borran y les plantan cualquier cosa. Con lo que muchos parece que después del cambio van disfrazados y han perdido toda la personalidad que podían tener. Tampoco me agrada el formato porque no es realista. Si te acaban de hacer un cambio de imagen cómo coño lo van a puntuar en el momento personas de todo el país si no es haciendo un directo (que no lo hacen). Que no somos tontos. Tampoco que pillen a cualquier persona de la calle de las que, muchas veces, puedes pensar que les vendría muy bien cambiar también de estilo. La segunda temporada fue con Celebridades británicas, de la que apenas reconocí a gente. Cosa más ridícula aún. Por mucho que les hagas cambiar de estilo, son personajes reconocibles por su estilo. No van a cambiar. Pienso tragarme todas las temporadas pero para ver de fondo mientras hago cosas, porque si le presto algo de atención terminaré dejando de verlo.

PELÍCULAS

COCO (2017): Desde aquí me voy a cagar en todos los muertos de Pixar y Disney y quien sea el cabrón retorcido al que se le ocurrió el guión de esta película. Estoy acostumbrado a los giros sensibleros de películas como Up (2009) pero lo de esta película es puro sadismo. A lo largo de algunas escenas notaba cómo se me rompía el corazón físicamente. No notaba penita, sino daño y sufrimiento. Normal si juntas niños, ancianos, demencia senil, música, conflictos familiares… Hostia puta. No lo vi venir. Por lo demás, gráficamente impecable. No me extraña que haya tantas críticas positivas, pero os juro que no pienso verla de nuevo. No sé si sobreviviría. 

MALÉFICA (2014): Pero vamos a ver. PERO VAMOS A VER ¿Angelina Jolie plantó su papo en Disney e hizo una película haciendo lo que le salía del mismísimo coño o qué? El cuento de la bella durmiente (ok), pero desde la perspectiva de la bruja mala (¡oh, genial!), pero que al final es la buena (¿cómo?), y que no la despierte un beso de un príncipe, sino de la bruja (¿QUÉ QUÉ?), y que se lea entre líneas que la bruja mala es en realidad su madre porque ha sido quien ha cuidado de ella y no su madre biológica que desaparece de la película como arte de magia (¿¿PERO QUÉ COÑO ME ESTÁS CONTANDO ANGELINES??). Parece que toda esta película es una maniobra de marketing para justificar su amor de madre por los chorrocientos hijos que adoptó y para poner de su lado al personal en el tema de su ruptura con Brad Pitt. Si los adultos que ven la película no se dan cuenta de eso es que necesitan verla de nuevo ¡Y ENCIMA AHORA SACAN UNA SEGUNDA PARTE! ¿Será para justificar las operaciones de estética que se hizo? ¡ANDA YA!

LA TORRE OSCURA (2017): Durante todo el tiempo que estuve viendo la película no hacía más que pensar “¿Cuánto dinero habrá costado esta mierda?”. No he leído las novelas, pero estoy seguro de que la película no le hace justicia. El casting creo que no funciona. No me creo nada de lo que pasa en la película y en parte es por la nefasta interpretación de los actores ¿Les pagarían mal? Ni idea, pero tiene toda la pinta. Como curiosidad se pueden encontrar muchas referencias a otras películas y novelas de Stephen King que vienen a engordar la leyenda de que todas coexisten en un mismo universo. A ver cómo cierran este tema sin que grandes obras queden salpicadas de mierdas como la de esta adaptación.

REY GITANO (2015): ¿Si hubiera visto esta película hace 15 años me hubiera parecido la hostia? No ¿Y si no hubiera existido Airbag? Tampoco. Desde luego se nota que ha sido un intento de clonar el éxito de la Airbag (1997), pero el resultado es un tremendo mojón. La mezcla de acción, actualidad, humor, road movie, costumbrismo y gamberreo funcionó a las mil maravillas una vez, pero lo que pasa en Rey Gitano termina siendo una hipérbole absurda de lo bueno de su referente. Los que repiten se repiten hasta aburrir. Los diálogos entre los protagonistas son dignos de un mal sketch de Los Morancos. Curiosamente los personajes más gregarios son los que parecen más interesantes. Eso sí, Arturo Valls haciendo de gitano es de juzgado de guardia. Cada vez que salía en pantalla no sabía dónde meterme porque la vergüenza ajena me corroía hasta los putos huesos. Mejor que siga haciendo su “personaje” de Camera Café hasta que se retire. Por favor. No olvidamos hablar de su la banda sonora. La misma puta canción machacona en la misma versión y en primer plano una y otra vez durante toda la película quema muchísimo. No dudo del buen oído de los encargados, pero algo más de variedad se agradecería ¡Ay! Ya pasó. Ya pasó.

DOCUMENTALES

BIG BIG BIG (2019): Grandioso sin más. La premisa de ver 30 veces la misma película me parece ya descabellada, y si se trata de Big (1988) más aún. Todos sabemos que experimentos como Supersize Me (2004) terminan muy mal para sus protagonistas pero dejan momentos memorables. Justo eso es lo que pasa en esta película. Las diferentes visiones de los amigos y familiares que comparten un visionado van salpicando el hilo en el que ves cómo la pareja que comparte todas las sesiones se va degradando y sufriendo hasta romperse. Me encanta poder ver cosas así en pantalla grande y espero poder asistir a más. En este caso se debió a que un amigo nos invitó a ver su estreno en el Festival de Cine Europeo de Sevilla, pero ojalá se normalice la proyección de cintas así en las salas.

SLUTEVER 1T-2T (ODISEA): Jamás me he enfrentado a un documental que trate el sexo de manera tan natural. No hay un afán de educar o adoctrinar, sino de reflejar una realidad que existe y que tiene que replantear nuestro concepto de “normalidad”. Lo que creo que lo hace tan cercano es que no se plantean preguntas desde fuera con una precisión quirúrgica, sino que se hace desde la óptica de una persona curiosa. El resultado de esta visión es divertido y enriquecedor. Enseguida conectas con sus protagonistas y entiendes y compartes sus maneras de vivir su sexualidad. Quiero destacar el papel de la guía en todo este viaje. Karley Sciortino no te hace sólo sentir que eres un compañero en su viaje, sino que te hace sentir su cómplice jugando con el humor y la sensualidad desde su experiencia personal. Recomiendo encarecidamente esta serie si aún no la habéis visto y os interesa el tema. Amazon Prime Video o Netflix… ya sabéis.

FYRE: LA FIESTA MÁS EXCLUSIVA QUE NUNCA SUCEDIÓ (NETFLIX): Interesantísimo. Ver cómo funciona un fraude de ese calibre desde el principio y cómo se extiende el marrón a todos los afectados es muy curioso. Además te abre los ojos a este tipo de timos relacionados con el posicionamiento y el postureo en redes sociales, y es algo que deberíamos hacer más visible para guardar a las generaciones más influyentes en este aspecto y algún que otro desubicado con síndrome de Peter Pan cuáles pueden ser sus consecuencias. Porque es exactamente un personaje con síndrome de Peter Pan el que perpetra todo ese pifostio. Alguien que no es capaz de asimilar que tiene que responsabilizarse de sus actos y que disfraza esa inconsciencia como emprendimiento y creatividad. Cuidado con elementos como estos que los hay a pequeña escala en cada grupo de amigos. 

WHO THE F**K IS THAT GUY? (NETFLIX): Es tremendamente enriquecedor conocer figuras como la de Michael Alago’. Personas que son capaces de dinamizar una escena cultural a base de esfuerzo y pasión. Es muy curioso ver a grandes estrellas del panorama musical hablando de él con una profunda admiración. Es inspirador saber que, aunque no tengas el talento o las habilidades necesarias para tomar las riendas de una disciplina artística, puedes contribuir a la escena cultural a nivel mundial gracias a tu trabajo y tu implicación en ella. Me ha gustado mucho, aunque ojalá la producción tuviera algo más de calidad.

CÓMICS

THE BLACK HOLES – BORJA GONZÁLEZ (PENGUIN RANDOM HOUSE): OK. Partamos de la base de que tengo una debilidad especial con la obra de Borja, pero aún bajo esta premisa es innegable que Black Holes es un cómic prodigioso. Durante su lectura he sentido que era parte de esa aura mágica y frágil que desprende. Me he descubierto pasando las páginas con muchísima delicadeza y abordando las páginas tras una pequeña pausa porque la misma historia me lo pedía. Me he tenido que detener en algunas viñetas como quien se presenta delante de lo que sabe bien que es una obra maestra en un museo. Tomándome mi tiempo. Intentando impregnarme de parte de esa belleza. Mientras iba avanzando en la historia sonreía como un niño goloso dando cuenta de un buen surtido de gominolas e intentaba resolver el misterio que se plantea ¿Será un juego de estructura, una pirueta gráfica, un tremendo gag, un sesudo razonamiento deliciosamente ilustrado…? No os lo desvelaré si aún no lo habéis leído, pero si ese es el caso espero que no tardéis. Yo he tenido esta obra en barbecho hasta que he creído que era el mejor momento para abordarla, y no me arrepiento de haberlo hecho porque ha otorgado de una merecidísima majestuosidad su lectura.

SEXTORIES MAGAZINE Nº4 – VV.AA. (EDITORIAL SEXTORIES): Es maravilloso que exista una publicación como Sextories. Un acercamiento del cómic al sexo sin caer en un porno fantasioso y turbio, sino desde la naturalidad. Es una visión se me antoja necesaria desde el punto de vista del cómic como género, pero también me parece muy astuta desde el punto de vista más fenicio y marketiniano. No hay otra revista que aborde esta temática de una manera tan directa y abierta, y si la hay no es conocida en absoluto por el gran público. El mérito de Sextories es justo conseguir esa visibilidad sin que les tiemble el pulso ante el ninguneo de otros sectores. Por lo demás, este número me ha gustado mucho. Viene a ofrecer pequeñas píldoras de diferentes sabores y colores usando el sexo como base y no como excusa, como hacen habitualmente. Personalmente me llegan más las historias más cotidianas o más sesudas, pero eso (como en el sexo) es sólo cuestión de gustos.

 

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