Society6 – Falocentrismo

Society 6 Tienda online

El otro día viví una situación en la que un grupo de maduritos babosos lamían con la mirada a un grupo de alumnas que salían de un instituto y que podrían ser sus hijas. También pude ver hace poco un vídeo en el que un par de individuos acosaban a una chica en la feria de Jerez. Todo esto no hace más que confirmar que, para muchos, todo el universo gira alrededor de su polla.

Justo por comentarios y situaciones como estas hice la ilustración Falocentrismo y, os juro que tenía pensado dejarla tal cual, pero me parece que es muy interesante darle con ella en la puta cara a esos descerebrados.

Así que he hecho una trama con sus elementos y la he subido a Society 6. De esta manera espero que llegue más allá y pueda cumplir su función haciendo recordar a esa panda de subnormales que hay vida más allá de sus gallumbos.

Podéis echar un vistazo a todos los productos para los que he adaptado esta pieza en mi perfil de Socierty 6 o visitando los productos que he destacado en mi tienda online (cuaderno y art print).

Recordad que Socierty 6 tiene muchas promociones con descuentos para ahorraros los gastos de envío.

Society6 – Hijoputa

Society 6 Tienda online

“Este diseño representa exactamente lo que tú eres: Un cabronazo lleno de dulzura y estilo”. Esas fueron las palabras que mi buen amigo pronunció y que hicieron que este Hijoputa se convirtiera en una de mis piezas más representativas.

La empecé aplicar en muchos soportes, pero resulta que aún no me había convertido en “El otro Samu”. Esa parte más ácida seguía en la retaguardia y sólo salía cuando me sentía en familia. En mi espacio de trabajo y en mis expresiones públicas no dejaba que ese humor jodidamente retorcido asomara el morro.

Más tarde comencé a trabajar en tiras para Ojodepez Fanzine, y decidí que ese debía ser el sitio donde me mostrara tal como soy. Así comencé a firmar como El otro Samu, y no pude ocultar mi verdadera faceta nunca más.

El tiempo fue pasando y de Ojodepez saltamos a Adobo, que era (aún más si cabe) fiel reflejo de este tipo de humor con el que tanto me identificaba. Estar a caballo entre lo absurdo y lo turbio era mi lugar feliz. Así que, en cuanto tuvimos la necesidad de crear un merchandising de Adobo propuse una el diseño para la camiseta de Hijoputa.

Para mi sorpresa todo el mundo pareció encantado y en cuanto las pusimos a la venta empezaron a volar las tallas más comunes. A día de hoy sólo quedan algunas de ellas en stock, y ese diseño quedó en la mente de muchísimas personas que se quedaron con la miel en los labios porque no encontraban su talla.

Ese día ha terminado. Ha llegado la hora de que todos tengan acceso a este diseño. Para ello he hecho las adaptaciones pertinentes a toda la ridícula gama de productos de Society6, entre la que se encuentra la icónica camiseta rosa.

Stickers, láminas, relojes, toallas y hasta putos muebles podrán ahora formar parte de vuestra vida si os animáis a hacer vuestro pedido a través de mi página en Society6 o echando un vistazo a los productos que he destacado en mi tienda online (tazas, posavasos y stickers). No olvidéis que aún queda alguna camiseta de Hijoputa original por si sois unos puristas.

Acordaos de que Society6 siempre tiene mil y una promociones para que os ahorréis un buen bocado de los gastos de envío. Por mi parte intento ponerlo todo bien barato, así que no me hagáis el feo y dadme todo vuestro dinero. Es lo mínimo que se despacha ¿No?

Sobre «Comepoco»

Sobre «Comepoco»

Los cuentos de Fermín Proyectos Redacción

Comepoco es el primero de «Los cuentos de Fermín» y posiblemente una de las historias que más le gustaron. En esta entrada anterior os expuse cómo se originó el proyecto y dónde nos llevó, pero Comepoco fue el que comenzó todo esto por muchos otros factores.

Fermín (que por aquel entonces tenía casi 3 años), comenzó a tener miedo de los monstruos. Veníamos de una semana de pesadillas tras el bombardeo previo a halloween, pero aquellos días insistía con los fantasmas. Sospechaba que se escondían en cualquier lugar de la casa y que podían asustarlo en cualquier momento.

Esa noche mi mujer trabajaba hasta tarde y ambos estábamos sentados en la cocina cenando. Él me decía que no quería irse a dormir porque tenía miedo de los fantasmas, así que aparté mi plato y acerqué el taco de papeles reciclados que usábamos para hacer la lista de la compra, un edding negro a medio gastar y unas ceras gruesas del Imaginarium que él no dejaba de utilizar por aquel entonces. «No deberías tenerle miedo a los fantasmas. Te voy a contar un cuento sobre uno», le dije.

Uno de los grandes logros de Fermín en su etapa en la guardería era que estaba siempre abierto a probar cualquier fruta o verdura mientras que sus compañeros eran más reacios. Así que monté la historia sobre aquello.

Un aprendiz de fantasma que odiaba comer frutas y verduras y que se da cuenta de que no es capaz de asustar a los niños que las comen.

Mientras le iba contando el cuento él iba comiéndose su puré de verduras y yo iba ilustrando en aquellos trozos de papel lo que ocurría en la historia.

Fermín estaba muy entregado interactuando a las preguntas que le iba haciendo y que influían en la trama (como el hecho de que él mismo apareciera en el cuento) o diciéndome lo que tenía que dibujar. Mientras iba desarrollándose notaba cómo se iba relajando. Aquello estaba funcionando.

Al terminar el cuento estaba eufórico. Me preguntó si ese cuento lo había leído en algún sitio y le dije que no. Aquel cuento lo habíamos inventado entre los dos entre cucharada y cucharada.

Comepoco - bocetos

Cuando llegamos a la cama me pidió que le contara otro y le dije que ya no teníamos luz para dibujar ni mesa para apoyarme, así que lo dejaríamos para el día siguiente. Lo aceptó pero me pidió que le contara de nuevo el cuento mientras iba jugando con los dibujos. Así lo hice.

Aquella noche no tuvo ninguna pesadilla. Pudimos dormir tranquilamente toda la familia.

A la mañana siguiente ordenamos los dibujos, los numeramos y los grapamos para convertirlos en un pequeño libro. Él mismo le contó a su madre el cuento en cuanto tuvo oportunidad. A la vista de lo sucedido decidí hacer un trato con él: le contaría todos los días un cuento sobre un personaje que temiera para que se diera cuenta de que no debe tenerles miedo. De esta manera nacieron «Los cuentos de Fermín».

Durante las siguientes semanas continuamos con los personajes terroríficos que él elegía. Una momia, un vampiro, una bruja, el hombre invisible… Todos tuvieron su cuento, pero muy pocos de ellos fueron reclamados para que se lo contara de nuevo en la cama. Comepoco fue de lejos uno de los más solicitados.

Comepoco - mesa

Otra de los temas que se trataban en el cuento era el propio miedo. Por un lado están personajes que causan miedo y que pueden sentirlo también. Eso los hacía más cercanos y vulnerables. Por otra parte traté una situación en la que el personaje tiene que parar para reflexionar sobre su problema y encontrar una solución afrontando sus temores. Esta última situación nos ha servido de ejemplo para ilustrar muchos otros problemas a los que Fermín se ha tenido que enfrentar más tarde.

Este fantasma (en una versión más refinada) apareció como guiño en la invitación a la fiesta de su tercer cumpleaños que hice para mandar por Whatsapp a los padres de sus compañeros un par de meses después. A las puertas de las navidades les dijimos que podían venir a su cumpleaños vestidos de monstruos. Y aquel fue el final de las pesadillas recurrentes y los miedos a los monstruos. Todos tenían su pequeña historia que los sacaban de las sombras para hacerlos más cercanos y entrañables.

Comepoco - invitación

A lo largo de estos tres años hemos ido puliendo detalles. Aparece una bruja en el cuento que Fermín decidió que sería la protagonista de otro cuento. La historia pasó de llamarse «El fantasma Comepoco» a tan sólo sólo «Comepoco». Hemos ido añadiendo y restando ingredientes a los diferentes platos que aparecen en el cuento. Cuando Fermín cumplió 5 años cerramos la versión definitiva junto al resto de los cuentos de la colección, y pronto pasamos de contar cuentos a leer cuentos.

…Y ahora compartimos esta historia con vosotros.

Compeoco - portada completa
Está estructurada como un cuento ilustrado de 8 páginas (más cubiertas) y redactado en español para que un adulto se lo lea a un niño o una niña de 3 a 6 años (básicamente porque comprende las edades en las que se lo he contado a Fermín). También está registrado y distribuido bajo la licencia Creative Commons, para que pueda ser compartido y remezclado siempre que se cite la fuente original y mientras no sea para uso comercial.

Podéis adquirir Comepoco en la tienda en versión digital (PDF) por un mínimo de 3€ y un máximo de 30€. He dejado el precio abierto para que paguéis lo que consideréis justo y aportéis al proyecto lo que creáis oportuno. PULSAD AQUÍ PARA IR AL PRODUCTO DIRECTAMENTE.

Tanto Fermín como yo esperamos de corazón que os guste. Y si no os gusta, al menos lo habréis probado 😉

Los cuentos de Fermín

Los cuentos de Fermín

Ilustración Los cuentos de Fermín Proyectos Redacción Tienda online

Hace tiempo que llevo planeando cómo hacer esto correctamente. Llevo casi cuatro años enfrascado en uno de mis proyectos más personales para que destile todo el cariño y el mimo con el que se ha gestado. Pero nunca encuentro el momento ni la situación adecuada. Eso va a cambiar pronto porque creo que no puedo alargar esta espera mucho más. Muy pronto comenzará su andadura «Los cuentos de Fermín».

Este proyecto nace cuando en Halloween de 2017, mi hijo Fermín comenzó a darse cuenta de que aquellos personajes que se representaban en cualquier manifestación sobre esta festividad eran monstruos que causaban terror. Inmediatamente comenzó a tener pesadillas con fantasmas, vampiros, brujas, etc. Mi mujer y yo hablábamos con él y hacíamos actividades para familiarizarlo con esos personajes: Disfrazarnos de ellos, dibujarlos haciendo cosas ridículas, ver animación infantil que los incluyera… pero nada servía.

Una noche se me ocurrió inventarme un cuento sobre uno de estos personajes e ir ilustrándolo a tiempo real mientras lo contaba. Intenté humanizarlo y lo asocié a los problemas que él mismo encontraba en su día a día, e incluso les dábamos nombres de personas de nuestro entorno para haceros más familiares. Al terminar él estaba encantado. Al llegar a la cama me pidió que se lo repitiera mientras hojeaba los dibujos que había hecho.

Cuando terminé le propuse un trato. Todas las noches al acostarse le contaría un cuento que me inventara siempre que uno de sus protagonistas fuera algo o alguien que le causara pesadillas.

Y así fue. Durante unas semanas nos fuimos inventando cuentos. Él planteaba la situación inicial o el personaje a tratar y yo estructuraba el relato conforme lo iba contando. Él podía intervenir en cualquier momento y añadir un giro o un personaje. Esto dio lugar a que los cuentos se entrelazaran al empezar a aparecer personajes de otros relatos que ya habíamos inventado. Así creamos un pequeño y personal universo.

Desde aquel momento Fermín dejó de tener pesadillas con monstruos a tener sueños con ellos. Pero la cosa no quedó ahí.

Fermín pronto se cansó de que los cuentos se ciñesen a personajes terribles. Así que pronto incorporamos animales, personajes de cuentos clásicos, personas reales y crossovers con series de animación que veía habitualmente. También abrimos el espectro y empezamos a inventarnos poesías, trabalenguas, adivinanzas… Y ya no era suficiente uno cada noche, sino que aceptamos el reto de inventarnos dos por noche.

Durante tres años ese fue nuestro día a día. Pero, aunque todas las noches había nuevas emociones, de vez en cuando me pedía que recuperásemos algún cuento que le hubiera gustado especialmente. Y fue entonces cuando me di cuenta de que sería maravilloso conservar esos cuentos destacados para que no se perdieran en aquel mar de historias.

De esta manera comencé a redactar los cuentos que más se repetían, hasta completar un buen puñado de ellos. Cuando los tenía escritos se los leía de vez en cuando por si quería añadir algo más o se me olvidaba algún matiz que él consideraba destacable.

También me pedía que le contase aquellos cuentos a familiares, e incluso él mismo los contaba en su colegio cuando tenía la oportunidad. Así que decidimos que quizás fuera buena idea publicarlos de alguna manera y compartirlos para que otros niños también pudieran disfrutarlos.

Por aquel entonces uno de sus libros favoritos era «Pájaro Amarillo» de Olga de Dios porque cuando estaba en la guardería fui a leérselo a sus compañeros de clase. Así que todo aquello de compartir lo tenía a flor de piel.

Durante un tiempo dejé el proyecto aparcado tan sólo para revisar los textos en varias ocasiones para adaptarlos a un lenguaje escrito comprensible para niños de su edad. En 2020 llegó la pandemia de la Covid-19 y pasamos muchísimo tiempo juntos en casa. Así que decidí retomarlo para cerrar una maquetación e ilustrar el primero de los cuentos. El elegido fue aquel primer relato que compartimos entre cucharada y cucharada de puré de verduras.

Intenté dedicarle todo el tiempo y el mimo que me fue posible. Incluso, decidí hacer un pequeño logo de la colección digitalizando las fichas que Fermín hacía en la guardería y hacerme con un pequeño alfabeto de aquellas primeras letras que comenzaba a garabatear. Con ellas escribí el título de la colección para que su presencia en ella fuera aún más palpable.

Invitación 3 años

Esta fue la ilustración que hice para la fiesta de su tercer cumpleaños.

También fabriqué una brocha digital y testé el estilo en algunos proyectos como en el reto de Puño, el mi aportación a «Follar en tiempos de COVID» de Sextories (así como en las viñetas que hice para su Sextreaming Party), en algunas piezas personales y en algún proyecto que aún no puedo desvelar. Para los colores usé las gamas que ideé para las invitaciones a su tercer y cuarto cumpleaños.

Sin demasiadas pretensiones lo estructuré como un cuento ilustrado para que los padres se lo contaran a sus hijos a pie de cama, tal y como yo hice en su día. Mi intención era en ese momento publicarlo en este blog con descarga gratuita bajo licencia de Creative Commons, pero casi todos me recomendaron que tentara a alguna editorial.

No sé si estáis al corriente, pero el panorama editorial infantil es muy jodido. Las editoriales reciben manuscritos a espuertas y la mayoría de ellas ha optado por abrir concursos donde lavarse las manitas y no tener que justificar cada uno de los trabajos rechazados. Además, las condiciones son bastante chungas en cuanto a dotaciones económicas y condiciones de royalties sobre tiradas ridículas para no pillarse los dedos.

Como es ya normal en el sector, el autor o autores sólo perciben un 10% del precio de cada ejemplar vendido (5% si sólo has ilustrado o escrito el cuento a compartir con ilustradores que suelen estar en nómina de la propia editorial). A eso se añade el pifostio de las presentaciones, la distribución, las copias que te «dan» para que tú las vendas como buenamente puedas, y todas las manitas que vienen a cambiar el contenido de lo que has presentado.

El panorama es desalentador para los autores, que obtienen unos beneficios mínimos por unas obras que sin ellos no habían existido. La mayor parte del pastel se las reparten quienes comercian tan sólo con el papel y la tinta.

Mi recopilación de cuentos no entraba en los formatos más rentables para las editoriales. No eran álbumes ilustrados dirigidos a primeros lectores o a padres nostálgicos. Yo no era ningún influencer ni tenía nada reseñable publicado en este nicho. Así que no me sorprendió cuando mandé el manuscrito y el proyecto a más de 40 editoriales y ninguna me dio una respuesta positiva.

La mayoría de ellas tardaban meses en responder, y cuando lo hacían era para decirme que tumbaban mi proyecto o que me planteara adaptarlo para participar en uno de sus concursos.

Es cierto que hay editoriales que están abiertas a publicar manuscritos tal y como vienen, pero normalmente te proponen una coedición. Eso supone que tú, además de cobrar una miseria por tu trabajo como autor, tiene que hacer un gran porcentaje del trabajo que debe desempeñar una editorial. Y en menos de lo que te esperas estás llamando a las librerías para intentar cerrar una presentación mientras le suplicas a la editorial que te manden un os ejemplares y algo de eco en sus redes para que venga alguien.

Me di 6 meses de plazo para que alguien se interesara por «Los cuentos de Fermín» o al menos por ese primer cuento. El plazo terminó en septiembre de 2021, y fue entonces cuando tomé conciencia de que tocaba una vez más aferrarse a la autoedición. El fanzinero en mí despertó de su letargo.

Ahora que había escogido la vía de la autoedición me tenía que plantear retomar la idea de la descarga en PDF ¿Sería bonito que estuviera editado en papel y que los niños pudieran tocar y hojear el cuento? Sí ¿Estaba dispuesto a imprimir un número de copias y almacenarlas para luego enviarlas por correo o entregarlas en mano a cada comprador? Las pilas de camisetas que siguen encerradas en mi armario indicaban que no era la mejor opción. Pero visto lo visto no quería que fuera gratis.

El trabajo de creación, redacción, ilustración, revisión, maquetación y promoción no deberían ser gratis. No es justo que el trabajo de un autor se distribuya felizmente en detrimento del panorama para los creadores, ya jodido de por sí. Si quería dedicar tiempo y energías en continuar la colección debía ponerlo en valor. Así que tomé una decisión: dejar un precio abierto con un mínimo cerrado.

No voy a comenzar un crowdfunding un Verkami porque no creo que sea un proyecto que necesite tan sólo financiación. No voy a abrirme un Patreon porque terminaría decepcionando a todos los mecenas por no compartir con ellos tanto material ni con la asiduidad necesaria. Y lo del Ko-Fi, viendo mi repercusión en redes seguro que no me llegaría ni para manchar la leche. De manera que la manera de apoyar tanto al proyecto como a los autores está en el precio. Es como pedir un mínimo y «la voluntad».

El mínimo lo he establecido calculando lo que cobraría un autor e ilustrador si lo publicara con una editorial (un 10% del precio final, como he comentado antes). Además, he añadido un margen más por lo que cobrarían un diseñador y un publicista por darle forma y promocionar el cuento dividido entre una tirada de 1000 ejemplares que pudiera hacer una editorial (siendo muy generosa). El precio total del mínimo será de 3€, pero he establecido un máximo de 30€ para que el comprador pague el precio que considere justo por la obra sin volverse loco. De esa manera puede formar parte de esta aventura.

Ya sólo queda anunciaros que el primero de los cuento verá la luz a principios de diciembre y que lo anunciaré a bombo y platillo cuando llegue el momento. Lo podréis comprar y descargar a través de mi tienda online.

Espero que os gusten los cuentos. Tanto a Fermín como a mí nos hace muchísima ilusión que este proyecto salga adelante. Y ¿quién sabe? A lo mejor leyéndolos también dejáis de tener pesadillas.

Society6 – Here They Come

Society 6 Tienda online

Desde que comencé a hacer el proyecto de Domestika sobre patterns vi el potencial de la trama que titulé Here They Come para su uso en productos. He tardado unos meses en llevarlo a la práctica pero ya está disponible en mi  tienda en de Society6. Ojalá sirva para que se activen un poquito las ventas.

Hay una cosa jodida en Society 6 y es que no puedes meter en las descripciones o en los tags palabras que impliquen una marca o algo que lleve un copiright detrás, así que he tenido que hacer malabares con mi limitado inglés para que pueda describir lo que aparece en esta trama con la intención de colocar algo y ganarme unas perrillas.

Lo bueno es que esta es mi página web y puedo poner en ella todo lo que me salga de los cojones. Así que os adelanto que podéis ver en esta trama sucedáneos de King Kong, Godzilla, Mothra, Marshmallow Man de Cazafantasmas, Un mecha rollo Gudam o Mazinger Z, un OVNI como los de las películas de ciencia ficción de los 60s y más detallicos.

Hay muchos de los diseños que me encantaría tener para mi mismo, pero en esta ocasión he querido destacar cuatro para incluirlos en mi tienda online: Los stickers, el lámina, la tote bag y los posavasos. Son más de los habituales, pero creo que muestran el potencial del pattern en diferentes productos.

Pasad por la tienda en S6 o mi tienda online y dejaros algo de suelto. Hay para todos los bolsillos y gustos, pero no olvidéis que siempre hay mil descuentos activos. Que no os echen para atrás los gastos de envío.

¡A COMPRAR SE DIJO!

Society6 – Como brécol

Society 6 Tienda online

Dos años hace que abrí  tienda en de Society6. En este tiempo he tenido muy poquitas ventas, pero son más que suficientes como para empujarme a seguir subiendo ilustraciones y diseños para daros la opción a acceder a ellos si os gustan especialmente.

Hace un par de años hice una textura con vectores imitando formas orgánicas y arrugas para terminar dándoles un colorcillo verde. Al subirla a la tienda no tenía ni idea de cómo nombrarla, pero como parecía brécol la terminé llamando «Como brécol» (no de «comer», sino de «parecerse a»).

Aproveché el curso de Domestika que he terminado hace poco para convertirla en una trama y así poder extender esas adorables arruguillas hasta el infinito.

El diseño me recuerda un poco a un logo que hice hace tiempo para una agencia de publicidad con textura de «pellejonabo». No lo aceptaron, pero a juzgar por la catadura moral de sus integrantes le hubiera venido de puta madre.

El caso es que ya podéis pillaros alguno de los innumerables productos que hay con esta texturilla. Podéis verlos todos en mi tienda de s6 o en los productos destacados (cojín y camiseta) en mi tienda online.

No olvidéis dos cosas: la primera es que en S6 hacen muchos descuentos y que al final os sale a cuenta pagar los gastos de envío en los productos más baraticos, y la segunda es que comáis mucha fruta y verdura para manteneros sanos y con energía para cotizar.

¡A COMPRAR YA HOMBRE YA!

Society6 – Psicotótem

Society 6 Tienda online

Llega de nuevo el día en el que vuelco alguna de mis ilustraciones clásicas en forma de piezas absourdamente variadas en mi perfil de Society 6. Podéis echarles un ojete allí mismo o ver un par de ellas (stickers y pósters) que he seleccionado para mi tienda online.

Esta vez aprovecho la coyuntura y quiero romper una lanza en contra de la estigmatización por asistencia psicológica. Que vayas a un psicólogo o una psicóloga no significa que estés de la puta cabeza, sino que sencillamente necesitas tener una mejor salud mental. El pensar lo contrario es una gilipollez tan grande como la creencia de que las chicas que vestían bragas negras eran unas busconas. Liberémonos de esa mentalidad de catetos y normalicemos ir a consulta psicológica tanto como ir a la de medicina general.

Al hilo de esto he decidido usar la ilustración «Psicotótem» para la nueva serie de productos en Society 6. Esta ilustración la realicé para el fanzine Burlesque en 2010, y me encantó porque fue una manera muy sencilla de representar el psicoanálisis. Un tótem formado por representaciones del ego, el superego y el id siendo talado por Sigmund Freud para acceder a la persona que sienta desnuda en lo alto. A tope de alegorías.

También he hecho un escudo con símbolos perfecto para amantes de la psicología (que lo entenderán mejor) y también una trama elaborada con las figuras que forman el Psicotótem.

Dicho lo cual viene la hora de que soltéis la panoja. Esta vez he querido destacar productos baratos para que los gastos de envío no os vacíen demasiado el boslillo. Aún así echad bien un vistazo porque siempre hay descuentos por primeras compras o por tipos de productos.

¡COMPREN AHORA!

Society6 – Miedo al fuego amigo

Society 6 Tienda online

De nuevo engroso mi catálogo de productos en Society6 con rescatando y adaptando diseños e ilustraciones que podréis encontrar en mi portfolio. Como siempre, podéis echar un vistazo a todas las piezas adaptadas en mi tienda en Society6 o viendo los dos productos destacados (mini art print y papel de regalo)en mi tienda online.

Esta vez he decidido usar la ilustración que realicé para el artículo de opinión Miedo al fuego amigo y que escribí para el blog de Colectivo Miga en 2018. Puede que haya sido uno de los artículos más jodidos que he escrito, ya que contaba mi experiencia personal con el continuo miedo a que te traicionaran otros profesionales del mismo gremio y te dejaran con el culo al aire. Tras su publicación recibí mensajitos de personas que se lo habían tomado como algo personal. Para que veáis cómo está la cosa de calentita.

La ilustración la realicé íntegramente en Adobe Illustrator, y me tomó un buen puñado de horas ir silueteando y reinterpretando un buen puñado de espadas y cuchillos para luego componerlos y apuñalar al monigote por la espalda. El trabajo mereció la pena porque la textura que dejan todas las armas juntas la ha convertido en una de mis ilustraciones favoritas. Si buscáis bien podréis encontrar entre toda esa maraña de cuhillas unas cuantas armas famosas. Ahí lo dejo.

Si te interesa, no olvides que Society6 hace descuentos continuamente y si haces cálculos y afinas los gastos de envío te salen baratos. Mientras estoy escribiendo esto están haciendo un descuento del 40% en decoración de dormitorio y baño ¿No te fliparía recrear Psicosis con unas cortinas de baño de esta ilustración?

¡Compradme algo, pardiez!

Society6 – Volcano

Society 6 Tienda online

Toca aportación a mi catálogo en Society6 rescatando y adaptando diseños de mi portfolio. Como siempre, podéis echar unvistazo a todas las piezas adaptadas en mi tienda en Society6 o viendo los dos productos destacados (reloj y riñonera)en mi tienda online.

En esta ocasión he decidido adaptar la pieza Volcano que perpetré para Cría Cuervos. Un magazine digital de una vida corta pero intensa y donde volqué algunas piezas en su primer número dedicado al huevo. Destaqué Volcano porque me parece una pieza versátil y muy icónica. también me encanta que las formas y los vectores sean tan puros. Puro concepto más allá de las florituras y el efectismo.

Es cierto que la pieza me ha salido muy patria y que, a día de hoy, me pensaría mucho mejor los colores. Pero me gusta mantenerla tal cual porque es parte de mi historia como grafista y respeto mucho el contexto en el que se realizó.

Ya sé que os che mucho para atrás el tema de los gastos de envío, pero echad bien un vistazo a los descuentos. En las láminas suele haber un 10% como mínimo y por primera compra también hacen un buen descuento. para algunas piezas incluso hay descuentos de un 30%. Ese dinero suele suplir los gastos de envío y, si las piezas no son enormes, puede interesaros adquirir algún producto.

…Y ya no sé qué decir para que me metáis dinero en los bolsillos.

Camisetas a nueve pavos

Camisetas a nueve pavos

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Me arden. Me queman las camisetas, aburridas en el altillo. Así que he tomado una determinación. He hecho una rebaja considerable de su precio y ahora las camisetas de 1000X0001 e Hijoputa valen 9€ + gastos de envío ¡NUEVE PAVOS, CHACHO! 3 eurazos de ahorro que podéis gastaros en pipas de calabaza o en un bote de colonia de marca blanca para prepararos un cubata la mar de original.

Podéis haceros con ellas (con las camisetas) en mi tienda online o contactando conmigo por cualquier vía para entregároslas en mano o si preferís un exótico tipo de envío o pack loco.

Junto a las camisetas os regalo una postal con un dibujete agradeciendo que me paguéis los vicios, una chapa y alguna que otra sorpresa más. Por nueve míseros pavos os doy abrigo, diversión, cariño y un motivo para que os agredan gratuitamente por la calle.

Haz click AQUÍ, AQUÍ, AQUÍ, AQUÍ o AQUÍ (pero no AQUÍ), y empezad a hacer hueco en vuestras carteras y armarios.