Una madre en cada agencia – Colectivo Miga

Una madre en cada agencia – Colectivo Miga

Colectivo Miga Redacción

En septiembre de 2015 tuve la idea de incluir en el blog de Colectivo Miga algún relato corto tomando como referencia el mundo de la publicidad, el marketing y la comunicación. La cosa no cuajó demasiado porque el trabajo apremiaba y parecía que tenían más calado los artículos de opinión. A día de hoy me apetece recuperar un poco de aquello y os traigo el primero de los relatos que se publicaron: Una madre en cada agencia.

Esta pequeña historia está inspirada en todo aquel boom de la condescendencia motivacional de empresas como Mr. Wonderful, y que se convirtieron en una auténtica peste en el mundo de la publicidad. Todas las campañas pretendían lanzar consejos sobre cómo vivir la vida de una manera más positiva y amable.

En cierto momento recuerdo pensar que en realidad eran unos consejos de mierda planteados por perdedores como yo y que , puestos a recibir consejos, más valiera que fueran de personas con un bagaje vital más amplio o con una vinculación emocional con tu persona. En resumidas cuentas, que si no vienen de tus abuelos, padres, profesionales con experiencia o amigos que te quieran bien, te puedes meter los consejitos de chcichinabo por le culo.

Sin más os dejo este enlace  al blog de Colectivo Miga para que podáis leer mi breve relato que deja entrever que, si esta fuera la tendencia, todas las agencias deberían meter en nómina a una madre cualificada. Espero que os guste.

Lo que lo está petando – Colectivo Miga

Lo que lo está petando – Colectivo Miga

Colectivo Miga Opinión

En 2015 publiqué un artículo en el blog de Colectivo Miga como resultado de tener que soportar el enésimo spot de “un señor rapeando”. Pensé que en algún momento la agencia se debió encontrar con un cliente que les diría “¿Sabéis lo que lo está petando? El rap”.

Y es que en los albores de la publicidad un cliente pensó “¿quién va a saber qué es lo mejor para mi marca que yo mismo?“. Y ese fue el momento en el que los publicistas pasaron de ser expertos a ser meros operadores.

Puede que el caso más palpable se de cuando ese mismo cliente hoy en día cree estar más informado sobre tendencias que todo un equipo de profesionales expertos. El poder del comentario de un sobrino, un meme vía whatsapp o simplemente los gustos personales del cliente, son irrebatibles. Cuando un cliente dice “¿Sabéis lo que lo está petando…?” echaros a temblar.

Hoy podemos ver tremendas aberraciones en todos los medios en bajo el grito “es mi marca y me la follo cuando quiero”. De aquellos polvos vienen estos lodos, y es que los clientes se ven capacitados para tirar una campaña bien estructurada al suelo sin demasiados motivos de peso.

La formación de los profesionales, los estudios de mercado, la investigación sobre tendencias… Eso para el cliente no son argumentos válidos cuando decide que el rumbo de la campaña lo elige él.

¿Y qué le vamos a hacer? El cliente paga por un asesoramiento y un trabajo profesional, más tarde impide que los asesores y que hagas un trabajo profesional, pero él insiste en seguir pagando sólo si haces lo que él te diga.

Llámalo prostitución, darle lo que quiere, salirse con la suya… Por una mera cuestión de supervivencia al final los profesionales ceden y cobran, y el cliente es feliz diciéndole a la gente “ese anuncio lo he hecho yo”.

Podéis leer el artículo en este enlace o entrando en el blog de Colectivo Miga.