RETOURANTE

RETOURANTE

Redacción

“¿MAÑANA RETOURANTE? SÍ (ÁBREME) – NO (DÉJAME)” fue el mensaje sobre una cajita que encontré en la mesilla de noche.

Ir de “retourantes” consistía en que Mateo y yo dejábamos a los niños con la canguro, salíamos a cenar e intentábamos sorprendernos con retos subiditos de tono para terminar follando por todo lo alto en un hotel. Así evitábamos despertar en casa a los peques y dar que hablar a algún vecino que otro.

Abrí aquella caja y encontré un huevo vibrador y una tarjeta magnética con el logotipo de un hotel. Me sentí algo decepcionada porque o del huevo ya lo habíamos hecho, pero decidí seguir adelante porque hacía tiempo que no nos montábamos un retourante y me apetecía cenar fuera.

Al día siguiente nos dirigimos a la última planta del hotel en el ascensor. Al abrirse las puertas estábamos en el restaurante más lujoso que jamás haya pisado. La decoración me pareció exquisita y todo estaba cuidado al detalle. La música suave, la iluminación íntima… Todo era perfecto. Hasta los camareros parecían sacados directamente de una pasarela.

Uno de ellos nos acompañó a nuestra mesa. Al sentarnos miré fijamente a Mateo y, con los ojos muy abiertos, le dije en voz baja, “¿PERO-QUÉ-ES-ESTO?”. Él se encogió de hombros y me sonrió. Sin apartar la mirada de mis ojos sacó del bolsillo de su chaqueta el pequeño mando del huevo y lo colocó en la mesa bajo su servilleta. Yo abrí la boca mostrando mi sorpresa y él me guiñó cómplice un ojo.

Volvió nuestro camarero con la carta de vinos. Mateo eligió uno y le comentó que teníamos el menú cerrado, así que se retiró, nos pusimos las servilletas en el regazo y el huevo comenzó a vibrar.

Era una vibración suave, pero tampoco necesitaba mucho más. Hacía mucho que no sentía aquella sensación, y la novedad y la emoción acumulada hicieron que pronto se me subieran los colores sin haber ni siquiera probado el vino.

Ya me estaba acostumbrando a aquella sensación cuando nos sirvieron los entrantes y, de repente, la vibración se hizo más intensa. De la sorpresa me temblaron las manos un poco y golpeé la base de la copa con el plato. Mi marido al escucharlo y arrimó su silla a la mesa. Quería estar seguro de ver el espectáculo en primera fila.

Nuestro absurdamente guapo camarero vino de nuevo a retirar los platos y Mateo de nuevo subió la intensidad. En ese momento supe lo que pretendía. Quería que esta vez nos pillaran. El corazón se me aceleró por el cambio de velocidad, pero también por la emoción al saber cuáles eran sus intenciones reales.

Durante el primer plato fui degustando un delicioso guiso de pescado, pero lo que realmente estaba disfrutando era mirar fijamente a mi compañero de mesa. Dejando que me viera excitarme, moviendo muy ligeramente mis caderas para que no apartara sus ojos de mi, notando cómo observaba el rubor en mis mejillas y mis labios estremeciéndose. Por otra parte yo empezaba a notar cómo mis bragas de encaje se humedecían bajo mi vestido.

Vi de nuevo salir a nuestro camarero de la cocina y ya sabía lo que me esperaba. Venía el segundo plato y seguro que mi marido aprovecharía para intentar que nos descubrieran. Efectivamente. Al poner una fuente con arroz impecablemente presentada en la mesa se activó el siguiente modo. Yo esperaba un aumento de la intensidad, pero no. Ahora la vibración además de ser más fuerte era intermitente, emitiendo un sonido parecido al de un teléfono silenciado.

El camarero me miró de reojo y yo, como pude, saqué mi móvil de mi bolso para disimular ¿Lo había escuchado? ¡No podía ser! La vergüenza y la excitación al sentir aquella vibración en mi coño hizo que me pusiera colorada. Con una voz entrecortada sólo acerté a decir “¡Va-vaya, le dije a la niñera que no me llamara si no era urgente!”. El atractivo camarero me hizo un gesto de comprensión con una pequeña sonrisa y se fue.

“¡Te voy a matar!” dije gesticulando a mi marido. Se rió amablemente y me tendió su mano. La tomé temblorosa. Noté que su mano estaba cálida y suave. Recordé al mirarlo a los ojos que, cuando éramos sólo novios, no perdíamos ninguna oportunidad de meternos mano en cualquier esquina. Pero no hubo mucho tiempo para la nostalgia porque de repente sentí una tremenda oleada de placer. Apreté su mano y me temblaron las piernas. Mis caderas dieron un pequeño espasmo. Me corrí. Me corrí como jamás lo había hecho. No sé si fue  por la vibración o por la excitación. Lo único que pude hacer es morderme el labio y esperar que nadie me hubiera visto.

Mateo me miró sonriente, travieso y claramente tan excitado como yo. Se acercó a mí y me besó tiernamente en la mejilla. Aproveché su proximidad para susurrarle “No sé si podré aguantar mucho más ¡Vámonos YA!”. Estaba loca por llegar a la habitación, comérmelo a besos, desnudarnos atropelladamente y follar con él hasta que nos llamaran de recepción para decirnos que la habitación de al lado se ha quejado por mis gritos.

Él asintió con la cabeza. Le hizo un gesto a nuestro camarero y se levantó rumbo al ascensor. La vibración cesó. Sentí un tremendo descanso porque me dio la impresión de que los clientes de una mesa cercana empezaban a sospechar algo.

Cuando intenté levantarme para coger mi bolso el camarero se acercó a la mesa y me entregó una pequeña carpeta. ¿Sería posible que el huevón de mi marido se hubiera olvidado de pagar la cuenta con el calentón? Saqué torpemente la tarjeta de crédito y abrí la carpeta. Me quedé paralizada al ver que en lugar de la cuenta, dentro de la carpeta estaba el mando del huevo vibrador.

“¿Pero cómo…?” balbuceé. Miré al camarero mientras se alejaba y adiviné en él una sonrisa pícara y unos ojos brillantes. Fue entonces cuando caí en la cuenta de que Mateo no tuvo el mando en ningún momento durante la cena. Se lo dio al camarero cuando se llevó la carta de vinos, y él era quien iba activando los diferentes programas cada vez que se acercaba a la mesa.

El corazón se me aceleró. Nerviosa me dirigí al ascensor, donde me esperaba mi marido luciendo una mirada de orgullo por su ardid. Lo que no sabía era que la noche de retos aún no había finalizado.

Mientras se cerraban las puertas del ascensor pude ver cómo nuestro camarero abría la carpeta y encontraba la llave de la habitación junto con mis bragas.

Dibujos enlazados: Faquir

Dibujos enlazados: Faquir

Ilustración Retos

Me hizo mucha ilusión cuando, el día 29 de abril, Eloy Domínguez se puso en contacto conmigo para colaborar en un proyecto. Llevaba unas semanas trabajando en retos como el de Comic de Puño o el de Six Fanarts para soltar la mano de cara a un trabajo que llevaba en la recámara un tiempo y me pareció buena idea no olvidarme de los vectores.

Se trataba de un cadáver exquisito bajo el nombre de Dibujos Enlazados que pone en marcha finales de mes Álvaro Reinoso y cuyas normas son estas.Dibujos enlazados - guíaConozco a pocos ilustradores vectoriales en mi entorno y es todo un placer que me tengan en mente cuando monten estas cosas. Previamente había pasado también por las manos de Alejandro Rojas y tras la aportación de Eloy me tocaba actuar rápido.  Así que tras pensarlo un poco me puse manos a la obra (ya que el plazo es sólo de 24 horas).

Siguiendo la temática circense estuve planteando varias alternativas, pero un concepto me vino cristalino a la cabeza: en lo que se refiere a vectores soy cono un faquir porque vivo el día a día soportando el dolor de trabajar con Adobe Illustrator cuando mi entorno natural es el Macromedia Freehand.Así que un par de bocetos después estaba encendiendo mi viejo Power Mac G4 y abriendo mi amantísimo Freehand MX.

Pese a ser un equipo antiguo y algo inestable y al no haber abierto el programa en años, todo fue a las mil maravillas. En unas horas el faquir estaba hecho y tan sólo tuve que exportarlo a Illustrator para que no diera problemas de compatibilidad al unirlo al resto de personajes.

Dibujos enlazados - faquirUna vez terminada la composición dudé en pasárselo a amigos o ilustradores que conozco de mi entorno, pero me detuve ahí. No me apetecía que un proyecto tan interesante en cuanto a poner en conocimiento a artistas que trabajan con vectores terminara siendo un glosario de los mismos 10 o 20 ilustradores sevillanos que aparecen una y otra vez en exposiciones, muestras, charlas y talleres. Esto debería ser un escaparate para dar a conocer a gente nueva tan apasionada por los vectores como yo.

En este tipo de trabajos colaborativos es importante explorar los límites y aportar a la pieza final algo de cada autor. En mi caso la contribución va más allá de este sencillo faquir soportando el dolor de sentirse desactualizado.

Así que, tras hablarlo con Eloy, decidí pasarle el testigo a Pilar Ayerbe. No conocía su trabajo, pero tenía la garantía de que Eloy pensaba que su estilo era sobresaliente. Preparé el archivo y se lo remití por correo para que continuase la cadena.

Tras su paso por las manos de María Calderón Vázquez, ink4soul, Salva de Marte, Luc Bueno Glez., Javier Martín Caba, Chirrikebstein Ilustración, Salmorejo Estudio, Miguel Ferrera, Sousa Ilustra, Korea Tres Delicias, Pilar Ayerbe, Ale Rojas, Aro Reinoso y yo mismo la pieza quedó así.
Dibujos enlazados - final

Reto fanarts – #SixFanartsChallenge

Reto fanarts – #SixFanartsChallenge

Ilustración Retos

Aún con el subidón de haber cerrado el #RetoComicPuño decidí abordar un nuevo reto en el que pudiera ahondar un poco en el uso de los colores y los personajes. Llevaba un tiempo viendo vía Twitter e Instagram un reto con fanarts, pero siempre ha sido un género que nunca me ha gustado del todo. Y es justo por eso por el que decidí abordarlo.

Así que anuncié por mis redes sociales que iba a afrontarlo y que me hicieran propuestas de personajes. La respuesta fue muy variopinta. La cosa fluctuaba entre los personajes del tebeo patrio y los frikis del faranduleo pasando pro el manga, los videojuegos y el cine.

Algunos ejemplos de ellos son Mortadelo, Frank Grimes, Chiquito de la Calzada, The Witcher, Arale, Krang (TMNT), Terelu Campos, Jessica fletcher, Goku, Mariñas, Ranma, Monkey D. Luffy (One Piece), Pepe Repe (Panini), Andrés Pajares, Buddy Bradley, Sasha Grey, Han Solo, Cañita Brava, Arturo Fernández o Beyoncé.

Finalmente me tuve que ceñir a las reglas para hacer la selección (sólo un personaje por persona y obligatoriamente de ficción) y este fue el resultado.

Reto SixFanarts: completo

La experiencia ha sido muy interesante, ya que conocía a la perfección a los personajes, y lo que he pretendido es darles una visión personal (aunque en algunos la interpretación es bastante literal).

No descarto hacer de nuevo algunos fanarts de personajes que yo mismo haya seleccionado para alguna pieza futura. Por ahora me ha servio para hacer mano y consolidar el estilo gráfico. Lo siguiente es empezar a abordar las ilustraciones del proyecto origen de esta estética. Ojalá pueda compartir pronto los resultados.

Si estáis interesados en hacer este reto podéis buscarlo en redes sociales como #SixFanarts o #SixfanartsChallenge e incluso utilizar la plantilla que os adjunto aquí.

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Reto de Puño: El cómic de mi confinamiento

Reto de Puño: El cómic de mi confinamiento

Ilustración Retos

Con un mes de confinamiento a causa del Covid-19  las espaldas, y sin hacer nada más productivo que limpiar compulsivamente la casa, me decidía a tomar cartas en el asunto y sacudirme las telarañas de encima. Necesitaba algo que me impulsara a producir aunque los clientes estuvieran acojonados por sus negocios.

Había algunos retos en el aire relacionados con la ilustración y Twitter e Instagram eran unos auténticos hervideros. Casualmente muchas plataformas y entidades ofrecían cursos y contenidos gratis, y estaba en haciendo uno de Domestika impartido por Puño junto con mi hijo. Así que me encontré de bruces con este tuit suyo.

De manera que el reto me vino en bandeja. En un plazo de una semana sacando sitio de donde pude mi cómic del #RetoCómicPuño vio la luz. Aquí lo tenéis.Reto Cómic Puño: completo

También os dejo por aquí algunas viñetas a mayor tamaño por si queréis fijaros en algún detalle.Reto Cómic Puño: detalle autorretratoLa experiencia con el reto y la respuesta en las redes me ha animado a embarcarme en un nuevo reto usando el mismo estilo para un proyecto que desarrollaré a medio plazo y de que pronto tendréis noticias en este blog.

Mientras tanto, si queréis participar en el reto de Puño tenéis la plantilla e instrucciones aquí.