Contra el postureo, PosturEOS

Contra el postureo, PosturEOS

Proyectos Tienda online

Estamos dando nuestros primeros pasitos aún en el siglo XXI y parece que el ser humano ha mutado a una nueva raza de animales impermeables a la realidad. Estamos acostumbrados a unos códigos marcados por la vanidad y la necesidad de notoriedad. El postureo se ha vuelto en algo tan cotidiano que ya no nos damos cuenta de lo ridículo de su existencia.

Las redes sociales han pasado de ser un mero complemento a ser la gran piedra sagrada alrededor de la que giramos. Y lo hacemos con el turbio deseo de tocar la gloria durante unos segundos recibiendo nuestra palmadita en la espalda en forma de seguidores, likes, favs y o cualquier otro gesto que ni nos acerca físicamente ni nos llena el estómago.

¿Qué creéis que sentirán vuestro hijos y nietos cuando en todas las fotos que tengan de sus abuelos no haya ni una sola en la que no pongan morritos, saquen la lengua o enseñen algún dedo? Seguramente ellos tengan otras chorradas irrelevantes que llenen sus días, pero por un momento pensarán que se han perdido algo y que es muy raro que con tantos followers nadie fuera a vuestro entierro. El postureo no os habrá servido de nada cuando hayáis necesitado un abrazo de verdad.

A la vista de esto he unido fuerzas con La Vinileta para sacar una colección de camisetas en las que juguetear con este concepto: PosturEOS. En estas camisetas se podrá leer claramente una frase, pero oculta en un vinilo del mismo color que el tejido encontraréis la respuesta a la primera. De estas podremos hacer mil y una pero por ahora ya podréis encontrar en mi tienda online y en la de La Vinileta los dos primeros modelos: #nofilter y #trendingtopic.

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Y poco más. Si os ha gustado esta colección que combate el postureo podréis hacer la compra de manera sencilla o podréis compartirla con vuestros amigos y familiares. No olvidéis suscribiros, darle al Like, etiquetadme en vuestras publicaciones, activar las notificaciones para que recibáis todas nuestras novedades, dejadme al menos 4 de las 5 estrellas para que Google nos destaque y limpiaros bien los bajos si vais al médico o a la iglesia.

PosturEOS - Me gusto
Para celebrar que posturEOS es ya una realidad he hecho esta pequeña playlist de 30 canciones en Spotify titulada Me gusto y en la que juego poniendo una canción para coronarse como diva y a continuación otra para hundirte en la puta miseria. Una para desfilar por la pasarela y la siguiente para desfilar hacia la alacena y descargarla de comida basura mientras lloras desconsoladamente.

Team Vinileta

Team Vinileta

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Hoy os traigo una jugosa y emocionante noticia para mi y posiblemente para vuestros bolsillos. Tras una relación amorosa con La Vinileta (además de trabajar codo con codo son el brazo ejecutor del proyecto 1000×0001) hemos decidido colaborar de manera regular. Esto significa que yo les iré mandando diseños y vosotros los podréis ir comprando sin problemas de que falten tallas o modelos.

Sé que no os suena a gran noticia, pero para mi significa que voy a poder dar rienda suelta a mis chorradas para que las vistáis por la calle y no voy a tener que alquilar un trastero ni dejarme la pasta en acumular camisetas que me chupan el fluido vital cada vez que las veo.

El pistoletazo de salida ha sido con tres diseños que he ideado para tan magna ocasión y que llevaban pululándome por la cabeza unos meses. Paso a presentároslas.

Camiseta Feo - Hombre
Esta camiseta es todo un alegato a la comparación como figura esencial del humor popular. No conozco quien no haya escuchado eso de ¡Ereh máh feo qun frigorífico por detrá! (si no como emisor, como receptor del improperio). No hay humorista patrio que no admire el buen uso de estas composiciones muy por encima de cualquier puto refranero. Si todo funciona bien pretende ser una serie, así que dejaros los cuartos que yo ya me he dejado las neuronas y algunas horas de trabajo detrás de esto.

Camiseta "Yo reciclo" - Mujer
Yo reciclo es como si comprimieran todas las publicaciones sobre la reencarnación y el ecologismo y te las dispararan en el puto pecho. La mancha que dejarían tus vísceras sobre la camiseta blanca formarían esta ilustración. El reciclaje vital es una realidad desde que el mundo es mundo y tú sin saberlo. Nace, envejece, atraviesa muros y vuelta al lío.

Camiseta Amen - Hombre
¿Cuántas horas has dedicado a entrenar tu muñeca y tus manos para hacer el ayuken? Este que os escribe muchas. Pero seguro que desconocíais esa línea de comandos que hará que os hagáis con una victoria de proporciones bíblicas: UP – DOWN – LEFT -RIGHT – AMEN. Proclamad la palabra allá donde vayáis porque vuestra alma es pura y mi cuenta corriente un puto chiste. Si la quieres conseguir no la busques en tu parroquia de barrio, pulsa comprar y no te toques ahí abajo.

Todas estas camisetas las podréis encontrar en la web de La Vinileta y también en la tienda online de esta propia página (sí amigos, en esta página hay una tienda y posiblemente ni os habíais dado cuenta). Durante el proceso de compra os remitiré directamente a la página de La Vinileta, donde podréis finalizarla.

Sobra deciros que quiero que no os dejéis en los bolsillos ni una puta pelusa porque, evidentemente, algo de viruta me cae a mi. Sois buena gente y seguro que no me dejaréis morir en un callejón oscuro sin antes tapar mi cadáver con una de estas camisetas.

Yo tengo cristalino que no me van a ver más el pelo por una tienda física para que coloquen una camiseta regular que va a tener todo Cristo, y vosotros deberíais hacer lo propio. Hay que demostrar un poco de personalidad y es una ocasión perfecta para hacerlo. COMPREN

Domestika – Branded content y content curation

Domestika – Branded content y content curation

Domestika Proyectos

Empecé con cierto recelo este curso de Domestika, ya que no me gusta el concepto de marca personal cuando se aplica a un único profesional. Me resulta frío y poco sincero, pero enseguida supe captar que lo que realmente me aportaría valor de este curso no es ser consciente de un tono personal, sino de un sistema para generar y compartir contenido afín sin tener que dar palos de ciego para conseguir un objetivo.

Carla González y Eva Morell hablan de qué es branded content y content curation, que no viene a ser más que “contenido corporativo generado” y “contenido comisariado asociado”. En esencia se trata de generar contenido interesante alrededor de tu marca personal (en este caso alrededor de mi mismo). A la vez analizar el contenido ajeno para que, al compartirlo, reafirmes tu identidad. Combinando estos dos recursos deberías conseguir tus objetivos como marca.

Si estás relacionado con el mundo de la creatividad siempre has debido compartir contenidos propios. Fanzines, ilustraciones, relatos, artículos, etc de tu puño y letra con los que puedes intentar ganarte la vida o simplemente crear una imagen en la mente de la gente como creador. Esto sería branded content.

Igualmente seguro que has compartido contenido ajeno recomendando películas que te han aportado algo, pasando una cinta o un CD con una selección de canciones que te gustan o le has pasado un blog de puta madre a un amigo porque te ha volado la cabeza y te has vuelto conspiranoico. Y esto otro sería content curation.

Ahora sí que sí. Lo interesante no es sólo tomar contacto con los términos, sino también saber cómo trabajar con ellos. Planificar las publicaciones, crear pequeñas campaña, seleccionar las herramientas más necesarias y los medios propicios para su difusión, etc.

Esto es lo que realmente me fue útil del curso Branded content y content curation para tu marca personal. Crear un calendario y escalar las comunicaciones para que la presencia en redes y en la mente de tu cliente potencial sea constante. Lo que intentamos es que el target diga “¡coño este tío no deja de hacer cosas de puta madre!” y “este cabrón está al día de todo lo que mola”.

Para mi proyecto final decidí empezar a moverme con un par de campañas relacionadas con una pieza y con un producto. la primera fue Falocentrismo y la segunda las camisetas de 1000×0001. Una salía a la luz por primera vez y otra ya estaba en circulación. Si me seguís habréis disfrutado o sufrido sus lanzamientos y presencia en las redes, y ahora podéis verle las tripas a esas acciones.

Echad un vistazo a mi proyecto AQUÍ y puede que os aporte también alguna idea para vuestras propias miserias. También podéis pasearos por mi portfolio en mi perfil y ver algunos proyectos que he realizado para Domestika.

Miedo al fuego Amigo – Colectivo Miga

Miedo al fuego Amigo – Colectivo Miga

Ilustración Opinión Proyectos Redacción

Hablando con la gente de Like a Wave sobre el por qué nuestra profesión se encuentra siempre en una posición difícil al negociar con un cliente o al tratar con un proveedor, llegamos a la conclusión de que el problema es la falta de confianza en los profesionales que formamos nuestro gremio.

Por culpa de el miedo no somos capaces de avanzar como colectivo y evolucionar hacia mejores condiciones de trabajo o más ventajas para establecer una relación de igual a igual con otras profesiones y sectores.

Fruto de esa conversación surge el artículo que he compartido en el blog de Colectivo Miga con el titulo “Miedo al fuego amigo” e ilustrado también por mi. Aquí un pequeño extracto.

Si nuestro gremio fuera un animal sería un perro sarnoso, desconfiado y tembloroso que se debate entre la vida y la muerte, y que duda si aferrarse a la vida aceptando el chusco de pan que le ofrece el cliente o lanzarse a su yugular y darse un festín con su cadáver aunque esta maniobra le cueste la vida.

Pero siempre habrá un amigo campechano e ignorante que diga “pero no hace falta que publiquéis nada, podéis hablar entre vosotros. Fijaros en las enseñanzas de los más veteranos y en los conocimientos frescos de los nuevos profesionales”.

Este individuo no ha estado en ninguna charla de freelances o en alguna exposición, de lo contrario sabría que carecemos de esa camaradería, organización o confianza. Porque lo que nos ata las manos es el miedo. Miedo a abrirnos a otros otros profesionales como nosotros y a caer abatidos por fuego amigo.

Para que os hagáis una idea una conversación entre profesionales sobre este tema suele ser así:

– ¡Ey Lucrecia! ¿Cómo andamos?
– Ahí tirando, Ovidio.
– Me alegró mucho verte en el Pechakucha el otro día.
– ¡A ver si quedamos más cabrón, que estás perdido!
– Sí… Oye, una cosa ¿Te acuerdas que me dijiste que estabas trabajando con una marca de grandes almacenes?
– Sí, claro.
– Es que un cliente parecido me ha pedido presupuesto y quería saber tu opinión. Te mando por mail las cifras.
– ¡Ah!… vale… (se esfumó el buen rollo)
– ¿Cómo las ves?
– Bien… pero yo pediría más.
– ¿Como cuánto más?
– Pues… algo más.
– ¿Tú cuánto le cobras a tu cliente?
– Hombre, son situaciones distintas…
– Ya ¿Pero cuánto?
– Bastante más.
– ¿Me puedes decir la cifra?
– ¡Uy! Ojalá pudiera… Pero ya sabes…
– Entiendo, gracias de todos modos.
– ¡A mandar!
– Un abrazo a Patricia y a los niños.
– ¡De tu parte monstruo!

Puedes leer el artículo completo PULSANDO AQUÍ.

Camisetas 1000×0001

Proyectos Redacción Tienda online

Ya os he hablado de mi reflexión sobre el poder de síntesis de las palabras frente a las imágenes. Pues bien, a partir de esta premisa comencé a trabajar en una pieza que asentara este concepto y concluí en hacerlo con camisetas. Hay muchas de ellas que se han convertido en iconos culturales aunque las imágenes que se ven en ellas pertenezcan a otros soportes.

Todos hemos pillado ofertas de camisetas míticas en Tipo o Discoplay (sí, aún existen), las hemos comprado de dudosa factura en mercadillos (las que mostraban el logo de Metálica con su tilde y su ele) o vuelto a adquirirlas cuando algún gigante textil ha vuelto a ponerlas de moda (a rebufo de los millennials).

Ellas representan ya parte de la historia de la humanidad, traen recuerdos a nuestras cabezas y transmiten valores personales. Pero por encima de todo son imágenes icónicas reconocibles por todos, y se pueden transmitir fácilmente con un puñado de palabras por muy complejas gráficamente que puedan ser.

Tan sólo con leer esas palabras visualizaréis a la perfección cada trazo que componía esa imagen, esa ilustración o ese logo, e incluso os traerán los mismos recuerdos y sensaciones. Como la bronca que te echó tu padre cuando vio en aquella camiseta la primera quemadura de cigarro, lo bien que le sentaba a aquella chavala con la que posiblemente tuviste el mejor sexo de tu puta vida o el trauma que supuso que tu madre la hiciera desparecer el día que le cortaste las mangas para estar “tan fresquito como tus colegas”.

Me documenté en profundidad hablando con mucha gente y hojeando viejos catálogos. Hice un test con 32 camisetas y decidí hacer un par de ellas reales: La cara del Che Guevara y El escudo de Los Ramones ¡A ver quién no conoce estas putas camisetas! Si cuando tú llegaste ellas ya estaban aquí.

Vosotros, vuestros padres, vuestros hijos y vuestros amigos de Erasmus sabrán qué camiseta es en cuanto la vean porque ya las habéis tenido, las habéis visto o muy posiblemente habréis sido concebidos sobre ellas.

Esta es mi colección de camisetas 1000×0001 (mil imágenes por una palabra).Todas llevan una etiqueta hecha a mano con su numeración (es una serie limitada de 25 camisetas de cada modelo para chico y chica) y están producidas impecablemente por La Vinileta. Están disponibles desde ya en mi tienda online y os las puedo enviar a vuestra celda o entregar en mano si os atrevéis a venir a mi feudo. Si pasáis mediar a través de la tienda podéis contactar conmigo a través de correo, redes sociales o teléfono. Incluiré un par de datallitos personales en los primeros pedidos. Así que ya mismo estáis perdiendo el culo y dándome ese dinero que no sabíais en qué invertir.

Espero que te guste lo que ves y te pilles alguna. Siempre le puedes soltar el rollo de el poder de síntesis de la palabra si vas a ligar con la camiseta puesta. Es posible que folles más a partir de ese momento, pero seguramente no será gracias a la camiseta.

Una palabra vale más que mil imágenes

Una palabra vale más que mil imágenes

Opinión Proyectos Redacción

Vamos a desengañarnos. Una imagen vale más que mil palabras, pero sólo en ciertos casos.

Dejemos de loar a la imagen en detrimento de la palabra. Estamos en al era de la inmediatez y nos han educado para que el estímulo visual sea esencial para percibir sin volvernos locos toda la información que nos bombardea en el día a día. Pero pese al poder que tiene la imagen, estoy seguro que jamas ha habido tanta gente leyendo contenidos.

Por supuesto estos contenidos escritos no son de una calidad literaria reseñable. Una conversación de Whatsapp, un estado de Facebook o las características de un producto en una tienda online no son dignas de recibir un Premio Nobel de Literatura. Pero es que tampoco todas las imágenes que nos llegan a lo largo del día son dignas de ser expuestas en el Museo del Prado.

Ni la foto de la sobrina de tu compañera de trabajo vestida de flamenca que tiene puesto de fondo de pantalla en el ordenador de la oficina, ni el meme del negro extraordinariamente dotado que ha pasado tu cuñado al grupo de la familia, ni los logotipos infumables de empresas de dudosa calidad que ves cuando pasas en coche por el polígono industrial, harán que caigas fulminado al suelo a causa de un Síndrome de Stendhal.

Profesionalmente y personalmente trabajo generando o seleccionando entre diferentes procesos para conseguir destacar una imagen por encima del ruido visual, y puedo aseguraros que muchísimas ocasiones la fascinación por la imagen suele ser un trayecto de ida y vuelta.

He hablado con profesionales y creadores de contenido visual, y coincidimos que la pasión que se generó en nosotros cuando descubrimos el mundo audiovisual, la pintura o el cómic (y que hace que dejemos a un lado una narrativa tradicional) pasa a vivirse de otra manera con el tiempo.

Al igual el amor de largo recorrido no puede quedarse para siempre en ese primer estadio de furor y hormonas, la pasión por la imagen rara vez se queda en ese estado de fascinación y experimentación inicial. Con el tiempo y la experiencia se va relajando hasta convivir con otras maneras de expresión. Sólo llegados a este punto podemos observar el poder real de un grupo de palabras.

No es raro ver que creadores de imágenes como fotógrafos, dibujantes o cineastas llegado un momento se ponen a escribir un relato, un poema, un guión o una novela. Y en parte es porque la palabra es un recurso mucho más sencillo y accesible a la hora de transmitir una idea que si lo abordáramos por otras vías. Si optamos por esos otros caminos posiblemente habría que aprender una técnica, pagar unos medios o desplazarse a unos lugares quedan lejos del alcance de algunos creadores ya sea por dinero, tiempo o esfuerzo. Muchos de ellos han cambiado de oficio y se han transformado en novelistas, poetas o autores narrativa gráfica o infantil.

Personalmente me di cuenta repasando cuadernos antiguos. Me fijé que los primeros estaban llenos de dibujos, esquemas o recortes, y poco a poco esos espacios eran ocupados por anotaciones, listas o pequeños párrafos.

Ampliando ese enforque me fijé en mis intereses profesionales, que en un principio se centraban en la ilustración, el diseño, la fotografía o la narrativa audiovisual y que poco a poco han ido volcándose más en la redacción o el naming.

Esto no quiere decir que no me guste la imagen, pero digamos que he aprendido a amarla de otra manera. Ya no me apetece meterme entre sus piernas a la primera de cambio, sino compartir con ella momentos brillantes de auténtica complicidad y compenetración… y de vez en cuando tener sexo duro y sucio con ella, claro.

Esta reflexión puede que os parezca una chorrada pero, para alguien que pasa tanto tiempo trabajando con imágenes y palabras, es como cuando vuestra pareja os dice “cariño, tenemos que hablar”. Efectivamente amigos, yo también estoy tan emocionado como acojonado. Pero os aseguro que veréis algo de revuelo en mis miserias al hilo de este razonamiento.