Reto de Puño: El cómic de mi confinamiento

Reto de Puño: El cómic de mi confinamiento

Ilustración Retos

Con un mes de confinamiento a causa del Covid-19  las espaldas, y sin hacer nada más productivo que limpiar compulsivamente la casa, me decidía a tomar cartas en el asunto y sacudirme las telarañas de encima. Necesitaba algo que me impulsara a producir aunque los clientes estuvieran acojonados por sus negocios.

Había algunos retos en el aire relacionados con la ilustración y Twitter e Instagram eran unos auténticos hervideros. Casualmente muchas plataformas y entidades ofrecían cursos y contenidos gratis, y estaba en haciendo uno de Domestika impartido por Puño junto con mi hijo. Así que me encontré de bruces con este tuit suyo.

De manera que el reto me vino en bandeja. En un plazo de una semana sacando sitio de donde pude mi cómic del #RetoCómicPuño vio la luz. Aquí lo tenéis.Reto Cómic Puño: completo

También os dejo por aquí algunas viñetas a mayor tamaño por si queréis fijaros en algún detalle.Reto Cómic Puño: detalle autorretratoLa experiencia con el reto y la respuesta en las redes me ha animado a embarcarme en un nuevo reto usando el mismo estilo para un proyecto que desarrollaré a medio plazo y de que pronto tendréis noticias en este blog.

Mientras tanto, si queréis participar en el reto de Puño tenéis la plantilla e instrucciones aquí.

Miedo al fuego Amigo – Colectivo Miga

Miedo al fuego Amigo – Colectivo Miga

Ilustración Opinión Proyectos Redacción

Hablando con la gente de Like a Wave sobre el por qué nuestra profesión se encuentra siempre en una posición difícil al negociar con un cliente o al tratar con un proveedor, llegamos a la conclusión de que el problema es la falta de confianza en los profesionales que formamos nuestro gremio.

Por culpa de el miedo no somos capaces de avanzar como colectivo y evolucionar hacia mejores condiciones de trabajo o más ventajas para establecer una relación de igual a igual con otras profesiones y sectores.

Fruto de esa conversación surge el artículo que he compartido en el blog de Colectivo Miga con el titulo “Miedo al fuego amigo” e ilustrado también por mi. Aquí un pequeño extracto.

Si nuestro gremio fuera un animal sería un perro sarnoso, desconfiado y tembloroso que se debate entre la vida y la muerte, y que duda si aferrarse a la vida aceptando el chusco de pan que le ofrece el cliente o lanzarse a su yugular y darse un festín con su cadáver aunque esta maniobra le cueste la vida.

Pero siempre habrá un amigo campechano e ignorante que diga “pero no hace falta que publiquéis nada, podéis hablar entre vosotros. Fijaros en las enseñanzas de los más veteranos y en los conocimientos frescos de los nuevos profesionales”.

Este individuo no ha estado en ninguna charla de freelances o en alguna exposición, de lo contrario sabría que carecemos de esa camaradería, organización o confianza. Porque lo que nos ata las manos es el miedo. Miedo a abrirnos a otros otros profesionales como nosotros y a caer abatidos por fuego amigo.

Para que os hagáis una idea una conversación entre profesionales sobre este tema suele ser así:

– ¡Ey Lucrecia! ¿Cómo andamos?
– Ahí tirando, Ovidio.
– Me alegró mucho verte en el Pechakucha el otro día.
– ¡A ver si quedamos más cabrón, que estás perdido!
– Sí… Oye, una cosa ¿Te acuerdas que me dijiste que estabas trabajando con una marca de grandes almacenes?
– Sí, claro.
– Es que un cliente parecido me ha pedido presupuesto y quería saber tu opinión. Te mando por mail las cifras.
– ¡Ah!… vale… (se esfumó el buen rollo)
– ¿Cómo las ves?
– Bien… pero yo pediría más.
– ¿Como cuánto más?
– Pues… algo más.
– ¿Tú cuánto le cobras a tu cliente?
– Hombre, son situaciones distintas…
– Ya ¿Pero cuánto?
– Bastante más.
– ¿Me puedes decir la cifra?
– ¡Uy! Ojalá pudiera… Pero ya sabes…
– Entiendo, gracias de todos modos.
– ¡A mandar!
– Un abrazo a Patricia y a los niños.
– ¡De tu parte monstruo!

Puedes leer el artículo completo PULSANDO AQUÍ.