Recalculando ruta – Procesos

Recalculando ruta – Procesos

Ilustración Proyectos

A principios de 2022 Bartolomé Fernández (director creativo de Un gato andaluz) contactó conmigo para colaborar con él haciendo el cartel para su nuevo corto: Recalculando ruta. Yo no pude negarme porque es un buen amigo y me encanta su trabajo.

Me puse entonces manos a la obra viendo varias veces el corto. No quiero desvelaros nada, pero el espacio donde transcurre es posiblemente su principal protagonista. La atmósfera es extraña y pesada. La tecnología y el surrealismo se mezclan para crear una situación de claustrofobia e inesperada a plena luz del día, lo que la hace tan cotidiana como terrorífica.

Mi intención es que transmitir algo parecido a la sensación que se tiene al ver el «Recalculando ruta». La tensión de sentir que algo más grande que escapa a tu control ejerce en ti un efecto tan directo como el dedo de un niño que aplasta a una hormiga.

Vinieron a mi imágenes de referentes personales como el descomunal OVNI sobre el Pentágono en uno de los cortos de Heavy Metal. Esa visión teocentrista del ojo que todo lo ve. El Gran Hermano del 1984 de George Orwell. La sensación de indefensión tras esforzarte inútilmente por ser dueño de tus actos en películas como El Show de Truman o Están vivos y portadas de discos como la de Storm Thorgerson para el  Bury the Hatchet de The Cramberries.

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Si traes esa referencia al mundo de la tecnología actual te das cuenta de que convivimos con ese ojo en el cielo. Los satélites nos vigilan, y cuando buscamos nuestra ubicación nos «señalan». Pensé que esa diminuta flecha que señala a nuestras cabezas es el implacable dedo de un Dios que nos apunta, haciéndonos sentir vulnerables antes tan desmedida señal de poder. Esa sensación se acerca a lo que puedes experimentar viendo Recalculando ruta.

El siguiente paso era elaborar un boceto. Tomando todos los datos anteriores como referencia usé varios elementos clave: una visión esquemática del espacio donde todo transcurre y una flecha de ubicación típica de un GPS o de una aplicación de geolocalización y mapas.

Mi intención era que esa pequeña flecha en el mapa se mostrara desde la perspectiva de la protagonista emulando las referencias que me vinieron a la mente en su momento. Así, debía poner una flecha enorme sobre la pequeña casa que aparece en Recalculando ruta.

Eso suponía un reto a nivel de composición: O se veía la flecha parcialmente (lo que significaría asumir el riesgo de que no se entendiera qué era) o se veía la flecha entera y la representación del escenario más pequeña (de manera que corría el riesgo de perder la visibilidad de este elemento y que no se entendiera demasiado).

Trabajé los elementos en dos bocetos vectoriales con composiciones distintas para ver cómo funcionaban y ambas me parecieron satisfactorias, así que se la pasé a Barto junto a la explicación sobre la pieza. No tardó en darme su bendición para seguir adelante.

El siguiente paso fue trabajar en elementos complementarios, la composición de la información y elementos obligatorios. Paro antes de pasar a este punto había algo que necesitaba abordar. Los colores que había elegido para el boceto habían sido muy objetivos. Me basé en los colores usados en los mapas digitales de GPSs, pero eso no apoyaba ningún tono. Era necesario ir probando con paletas de color nuevas sin perder la referencia a los mapas.

Primero hice una versión usando pinceles con texturas para quitarle parte de la frialdad del vector. Después fui probando con diferentes paletas con dos premisas: por una parte el contraste de colores para que la flecha destacara y pareciera que «aplastaba» a la casa, y por la otra que la gama usada contribuyera a ese ambiente denso y agobiante que destilaba el corto.

Tras varios intentos, decidí optar por una opción monocromática en tonos ceniza que contrastaba con el color naranja inicial para la flecha. Aunque me pareció la versión más acertada, pensé que era necesario usar otros elementos para apoyar el concepto.

Fue entonces cuando pensé en que la acción se desarrolla en una zona boscosa donde los mapas de calles y carreteras no llegan. Así que usé el recurso de las líneas que describen los mapas de relieves en los estudios orográficos del terreno. De esta manera nos ceñíamos a la simbología de los mapas y , a la vez, creábamos una textura casi psicodélica sobre la que estableceríamos los elementos principales. La doté del color naranja a un porcentaje menos para no quitarle protagonismo a elementos más relevantes.

Ya satisfecho con la parte gráfica me centré en la tipográfica y en la composición de los logos. Para la primera usé uno de los conceptos manejados durante el corto y lo acerqué al recurso de los mapas orográficos para buscar la tipografía adecuada. Así Recalculando ruta aparece en el cartel con una tipografía compuesta por varias líneas finas que dan cuerpo a los diferentes caracteres. Para el resto de los textos del cartel tiré de variaciones de la misma familia (la Big Shoulders), lo que da una cohesión al conjunto de la parte escrita del cartel.

Recalculando ruta - Cartel 1

La composición era bastante sencilla, porque los elementos pedían una distribución centrada y vertical. Así que sólo tuve que componer los elementos de manera armónica con esas directrices. El problema fue cuando me enfrenté a los formatos apaisados para banners (por ejemplo). La solución fue componer en tercios intentando nivelar los pesos con los distintos tamaños. Para eso me vino genial tener las dos opciones y usar una u otra en función de los formatos.

Cuando estuve conforme con las diferentes piezas se las mostré a Barto y me dio luz verde para generar los artes finales. Como bonus le remití fondos con los mapas orográficos y composiciones para usarlas en títulos de créditos. También para su uso como recurso en redes sociales y posibles comunicaciones digitales.

En general he disfrutado mucho de este proyecto por la completa libertad creativa por parte del director creativo, y por tener la oportunidad de colaborar con Barto en uno de sus proyectos personales. Tenéis toda la información del corto en las redes y en la web de Un gato Andaluz y en el twitter de Barto Fernández. Si queréis echarle un vistazo al trailer de «Recalculando ruta», podéis verlo justo aquí abajo.

Se lo debes a Internet – Colectivo Miga

Se lo debes a Internet – Colectivo Miga

Colectivo Miga Opinión

Corría enero de 2016 cuando publiqué un artículo en el blog de Colectivo Miga al respecto de un fenómeno que me tenía bastante mosqueado.

Si echabas un vistazo a tu muro veías que las agencias de publicidad y estudios de diseño no paraban de publicar contenido en sus redes pero el 99% era ajeno. Lo peor de todo es que ese contenido normalmente coincidía. Se dedicaban a fusilar sistemáticamente las publicaciones de portales y páginas específicos, y todos terminaban bebiendo de la misma fuente.

Esto me hizo pensar en la relación que tenemos con internet. En la mayoría de casos es un contenido pasivo. Sólo consumimos lo que nos va cayendo en los ojos, tal y como si fuera una televisión. Luego están los que aportan siguiendo un flujo o unas tendencias. Hacen lo que todos. Y por último están los que suben contenido nuevo.

Si esta relación se fuera sentimental, sería tremendamente injusta. Internet nos daría el oro y el moro y lo más oportuno es que nosotros le correspondiéramos. En un usuario medio la incapacidad de aportar sería entendible, pero en el caso de agencias y estudios es especialmente sangrante.

Si te dedicas a crear ¿Con qué cara te presentas a Internet y le dices que no se te ha ocurrido nada para celebrar vuestro aniversario?

Esto se hace aún más patente cuando ves unas redes sociales plagadas de noticias y contenidos de calidad para luego entrar en el apartado de trabajos de la web de la agencia en cuestión y que se te caigan los palos del sombrajo.

Pero no te preocupes, puedes arreglarlo. Aún estás a tiempo de reservarle una parte del esfuerzo que haces en meter las narices en los contenidos de otros perfiles en crear algo propio y así equilibrar un poco la balanza.

Si os apetece leer el artículo podéis hacerlo en este enlace o entrando en el blog de Colectivo Miga.

Una madre en cada agencia – Colectivo Miga

Una madre en cada agencia – Colectivo Miga

Colectivo Miga Redacción

En septiembre de 2015 tuve la idea de incluir en el blog de Colectivo Miga algún relato corto tomando como referencia el mundo de la publicidad, el marketing y la comunicación. La cosa no cuajó demasiado porque el trabajo apremiaba y parecía que tenían más calado los artículos de opinión. A día de hoy me apetece recuperar un poco de aquello y os traigo el primero de los relatos que se publicaron: Una madre en cada agencia.

Esta pequeña historia está inspirada en todo aquel boom de la condescendencia motivacional de empresas como Mr. Wonderful, y que se convirtieron en una auténtica peste en el mundo de la publicidad. Todas las campañas pretendían lanzar consejos sobre cómo vivir la vida de una manera más positiva y amable.

En cierto momento recuerdo pensar que en realidad eran unos consejos de mierda planteados por perdedores como yo y que , puestos a recibir consejos, más valiera que fueran de personas con un bagaje vital más amplio o con una vinculación emocional con tu persona. En resumidas cuentas, que si no vienen de tus abuelos, padres, profesionales con experiencia o amigos que te quieran bien, te puedes meter los consejitos de chcichinabo por le culo.

Sin más os dejo este enlace  al blog de Colectivo Miga para que podáis leer mi breve relato que deja entrever que, si esta fuera la tendencia, todas las agencias deberían meter en nómina a una madre cualificada. Espero que os guste.