Domestika – “Pattern Design analógico y digital” – Here they come

Domestika – “Pattern Design analógico y digital” – Here they come

Domestika Ilustración Proyectos

En más de una ocasión me he visto diseñando un patrón para un packaging o para cualquier campaña de publicidad y, aunque era complicado colárselo a un cliente, disfrutaba muchísimo haciéndolos. Por eso decidí realizar el curso “Pattern design analógico y digital” de Juan Díaz-Faes en Domestika, y estoy contentísimo con el resultado. Tanto por los conocimientos adquiridos como por el resultado y realización de las diferentes prácticas.

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La primera de ellas fue diseñar un pattern cuadrado en Adobe Illustrator para usar como fondo en Whatsapp. El punto de partida eran emojis, así que les di una vuelta y pensé en cómo serían los emojis hoy en día si se hubieran basado en las pintadas que podías ver por las paredes en los 80s y 90s, cuando yo era un mozo. La esvástica-fail, el 6 y el 4, la berenjena polla, el melocotón culo, la botella rota, la empanadilla, el paquete de tabaco, la botella rota, el emoji de cicatriz… Una buena mezcla. primero las hice en papel y más tarde las digitalicé y volvía  trazar con vectores.

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En la segunda de las prácticas subimos un poco más el listón y usamos el pattern hexagonal. como base se planteó usar un logo, pero hacía poco que había publicado la entrada de “Se lo debes a Internet” para Colectivo Miga y quise usar la taza de infusión y así jugar con los posavasos para simular la ingravidez.

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El la tercera de las prácticas debíamos diseñar las guardas para un libro con un patrón cuadrado en Photoshop sencillo. Como siempre tengo a mano mi libro de grabados de Goya, decidí hacer unas para un libro sobre el mismo tema. Tomé como base “El sueño de la razón produce monstruos” y usé algunos de los elementos que aparecían en él para construir la trama. Usé un pincel de Crayon que hice expresamente para proyectos infantiles y que le da a esos trazos tan fríos algo de textura. El pattern resultante resultó más geométrico de lo que me planteé en un principio, pero quedé muy satisfecho.

Cuando ya estaba cómodo con la metodología la cosa do un vuelco y tocó hacer un pattern analógico. Como punto de partida Juan hizo un cavado de sellos muy sencillo para estampar en un cojín, pero yo no estaba dispuesto a gastarme pasta en ese material. Así que me tocó solventarlo tirando de reciclaje e imaginación.

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Primero hice un diseño sencillo de patrón con cuatro “iconos” de utensilios de cocina que más tarde iría rotando para conseguir que la trama no fuera especialmente monótona. Después pillé un trozo de goma eva amarilla que teníamos por casa de la elaboración de algún disfraz escolar de Fermín. Recorté las piezas y las pegué más tarde con una pistola de silicona sobre un tapón de agua mineral que rondaba por casa. Dibujé una guía en la parte posterior para controlar el sentido del sello y usé una almohadilla con tinta que rondaba por casa y que compré (o robé) en algún momento para impregnar de tinta el sello y estamparlo sobre un pliego de papel kraft que posiblemente use para forrar las portadas de un recetario.

Con los dedos aún manchados de tinta abordamos con ansia el proyecto final: Un pattern cuadrado complejo en Photoshop. Perpetré este proyecto tomando tres referencias: la primera fueron esas ilustraciones de pueblecitos y ciudades con una línea sencilla y que muchos hemos hecho en el colegio en clase de plástica, en segundo lugar las películas y series de monstruos titánicos que vienen a cargarse el puto planeta a base de pisotones (Godzilla, King Kong, Cazafantasmas, Mazinger Z…) y por último los libros de “¿Dónde está Wally?” de Martin Handford.

Con estas referencias pretendía crear un rapport de una ciudad y en ella perder a todos los monstruos gigantes pero que el espectador se dedicara a encontrarlos mientras pasean la vista por los edificios. Pero para conseguirlo necesitaba seguir diferentes pasos.

El primero es crear el rapport de la ciudad y separar las hileras de edificios por capas para poder situar luego a los monstruos. Más tarde hacer mi particular versión de los monstruos teniendo en cuenta que todos sean de proporciones parecidas entre sí y con los edificios. Después toca perderlos entre las hileras de edificios para que no se concentren todos en el mismo sitio y finalmente componer los diferentes rapports para generar el pattern completo.

En este caso también era necesario aplicar color, así que usé un bitono rojo y azul en sus matices más cercanos y menos saturados para que no destacaran demasiado unos elementos sobre otros. Así, apliqué sombras en la vegetación y luces en las ventanas (además de en los propios monstruos). También usé un pincel para Adobe Photoshop creados por Del Hambre y que estaba de descarga gratuita en Domestika con motivo de su curso. El resultado es una trama homogénea sonde entretenerse un buen rato.

Para complementarlo hice un logotipo en Illustrator con una tipografía acorde al tema y que pone nombre al proyecto “Here they come” (parafraseando a uno de mis grupos favoritos en la adolescencia: Primus) y lo volví a trazar con el pincel en Photoshop. De esta manera tenemos los rapports para crear tramas y texturas, los monstruos aislados y el texto para jugar y componer las diferentes piezas.


A la hora de aplicarlo sobre diferentes productos y soportes, se hace patente que el uso más interesante es el que se hace a una sola tinta, pero los tonos pastel de la versión a color resulta perfecta como estampado infantil.

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En definitiva, estoy muy contento de haber hecho este curso y, no sólo haber mejorado en la creación de esta técnica, sino que lo he pasado genial aprendiendo y haciendo los diferentes proyectos. Me pongo la camiseta de Wallapop para decir “100% recomendable”.

Falocentrismo

Ilustración Proyectos

He perdido el número de veces que me he encontrado con gente que percibe el mundo como un glosario de sitios donde encajar su polla. Son esas personas que llevan la cuenta del número de “perras” que se han follado, que se miden regularmente el pito por miedo a ser “menos hombres”, que han pisado más de una vez por iniciativa propia un puticlub y que están obsesionados con tachar a cualquier precio líneas en su lista “triunfos sexuales”.

Comentarios como “tengo la espinita clavada de que aún no me he tirado a una china” son los que me llevaron a plantearme hacer esta ilustración: Falocentrismo. El universo girando entorno a la chorra de estos personajes. Toda una humanidad concebida para satisfacer sus necesidades sexuales y convertirse en una fuente de anécdotas zafias para compartir entre los miembros de su selecto club de simplones.

También he perdido el número de veces en las que he sentido el vértigo de no estar tan lejos de ser como ellos. Sin darte cuenta resulta que son tus hermanos, tus amigos, tus compañeros de trabajo… Gente a la que quieres y por la que muchas veces darías tu vida. Personas caucásicas, con cultura, edad, educación, oportunidades y medios suficientes como para no tener que comportarse así.

Esta es mi visión de ellos desde el miedo y la repugnancia. Desde la cotidianidad y la derrota.

Falocentrismo - full LR