Contra el postureo, PosturEOS

Contra el postureo, PosturEOS

Proyectos Tienda online

Estamos dando nuestros primeros pasitos aún en el siglo XXI y parece que el ser humano ha mutado a una nueva raza de animales impermeables a la realidad. Estamos acostumbrados a unos códigos marcados por la vanidad y la necesidad de notoriedad. El postureo se ha vuelto en algo tan cotidiano que ya no nos damos cuenta de lo ridículo de su existencia.

Las redes sociales han pasado de ser un mero complemento a ser la gran piedra sagrada alrededor de la que giramos. Y lo hacemos con el turbio deseo de tocar la gloria durante unos segundos recibiendo nuestra palmadita en la espalda en forma de seguidores, likes, favs y o cualquier otro gesto que ni nos acerca físicamente ni nos llena el estómago.

¿Qué creéis que sentirán vuestro hijos y nietos cuando en todas las fotos que tengan de sus abuelos no haya ni una sola en la que no pongan morritos, saquen la lengua o enseñen algún dedo? Seguramente ellos tengan otras chorradas irrelevantes que llenen sus días, pero por un momento pensarán que se han perdido algo y que es muy raro que con tantos followers nadie fuera a vuestro entierro. El postureo no os habrá servido de nada cuando hayáis necesitado un abrazo de verdad.

A la vista de esto he unido fuerzas con La Vinileta para sacar una colección de camisetas en las que juguetear con este concepto: PosturEOS. En estas camisetas se podrá leer claramente una frase, pero oculta en un vinilo del mismo color que el tejido encontraréis la respuesta a la primera. De estas podremos hacer mil y una pero por ahora ya podréis encontrar en mi tienda online y en la de La Vinileta los dos primeros modelos: #nofilter y #trendingtopic.

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Y poco más. Si os ha gustado esta colección que combate el postureo podréis hacer la compra de manera sencilla o podréis compartirla con vuestros amigos y familiares. No olvidéis suscribiros, darle al Like, etiquetadme en vuestras publicaciones, activar las notificaciones para que recibáis todas nuestras novedades, dejadme al menos 4 de las 5 estrellas para que Google nos destaque y limpiaros bien los bajos si vais al médico o a la iglesia.

Sextreaming Party de Sextories

Sextreaming Party de Sextories

Cómic Ilustración Proyectos

En alguna ocasión os he hablado de Sextories magazine. Una revista de cómic erótico y cuyo ADN parte de abordar la diversidad sexual y la inclusión de una forma orgánica y amable. Pues bien, este proyecto vive de los eventos y con todas las barreras que nos ha puesto la COVID-19 es normal que se resientan. La mayoría de los eventos se han cancelado y (como ya sabemos) la venta online no aporta demasiado.

Así que el equipo habitual se ha liado la manta a la cabeza y se ha montado la Sextreaming Party Apocalypse Tip Show. Desde las 12 de la mañana del viernes 21 de agosto estarán ofreciendo entrevistas, charlas, dibujos en directo, y venta de originales durante 24 horas. Gente como Marta Piedra, Elsa Ruiz, Ignasi Puig, Sexus o Somos Peculiares estarán colaborando para ofreceros un contenido muy jugoso para que vaciéis vuestros bolsillos.

Podréis seguir este evento desde su Instagram Direct y su canal de Youtube simultáneamente, ya que habrá un equipo de autores dibujando en directo durante todo ese tiempo y complementando las diferentes partes de este evento.

Pero la cosa no termina ahí. Para hacer de este evento algo si cabe aún más especial, han sacado un número digital especial llamado Follar en tiempos de Covid y en el que servidor aporta una humilde páginilla con un cómic que he titulado #Resistiré.

Sextories - #Resistiré
El número es una pequeña recopilación de experiencias e historias alrededor de cómo vivimos la sexualidad durante el confinamiento. 29 artistas han colaborado en su elaboración y lo podréis comprar por cinco eurillos en su tienda online. 60 paginacas a todo color con tetas, coños y culos por doquier.

Aprovechad también para haceros en su tienda online con sus anteriores números, con algo de merchan o con algunos de los originales que se subastarán sólo durante este evento y algunos otros que se pondrán a la venta online. También podréis hacer donaciones invitándolos a algún que otro café a través de su Ko-Fi.

Todo lo recaudado servirá para costear la exposición Els drets trans son drets humans: Vinyetes sobre diversitat de gènere que se realizara en el centro Cotxeres de Sants de Barcelona del 1 al 11 de Septiembre y para ayudar a mantener a flote Sextories.

Si os interesa y buscáis más información sobre horarios o cómo echar un cable, no tenéis más que pasaros por su renovada web sextories.net y abrir bien los ojos y la cartera.


ACTUALIZACIÓN:
Ya ha concluido el evento y todos han quedado contentos. Las charlas y las entrevistas han sido muy interesantes y divertidas. por si os lo perdisteis están subidas en la cuenta de IGTV de Sextories Magazine. También hay muy buena respuesta muchos de los que han comprado el Follar en tiempos de Covid y aún quedan originales a la venta en la tienda online. Si os interesa pasad antes de que se los lleven o termine el descuento del 5% que está activo.

Por mi parte he ido realizando estas viñetas para ir subiéndolas a redes mientras iba avanzando el maratón.

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Ha sido toda una experiencia asistir y colaborar con Sextories Magazine. Espero que sea la primera de muchos más encuentros como autor y colaborador, porque como lector y espectador me tienen seguro.

Memorias en camiseta – Una vida en mangas cortas

Memorias en camiseta – Una vida en mangas cortas

Opinión Proyectos

Yo lo tengo claro. Para conocer bien a una persona no necesito ver sus redes sociales, ni su diario, ni su cuenta bancaria. Tan sólo requiero acceso a su cajón de las camisetas.

Y es que no hay una prenda tan íntima como la camiseta. La lencería y la ropa interior tiene el estigma del que se queda en la sombra o quien sabe a ciencia cierta que sólo podrá brillar durante unos segundos. Pero la camiseta no sólo es elegida por su vertiente estética, sino que es el portal de acceso libre a la personalidad de su dueño.

La camiseta es humilde. Su confección es sencilla y su precio popular. Pero es la base para crear todo un universo. Es el folio en blanco de las prendas de vestir. En ella puedes alcanzar la excelencia artística o simplemente considerarla como una funda ilustrada para torsos sin alma. También dice más de una persona el cómo trata sus camisetas que cualquier currículum que te pueda presentar.

En cualquier caso la camiseta permite expresar o insinuar quién eres. Es el cartel que anuncia a tu persona y que te presenta antes de que estreches por primera vez la mano del desconocido.

A través de ella puedes conocer de una persona cuáles son sus gustos musicales, su sentido del humor, su nivel cultural, su ideología política, sus complejos y sus vicios. Porque una camiseta no sólo puede ser elegida entre un sinfín de opciones, sino que también permite crear tu propia voz sobre sus fibras.

Mi experiencia personal (como supongo que la vuestra) ha pasado por todos los estados que conozco. He heredado camisetas de familiares que me sentaban mal o que contenían mensajes que apenas me definían porque eran recuerdos de viajes ajenos, de cuerpos que no eran el mío y de gustos que posiblemente fueran opuestos a los míos.

También he gastado camisetas de productos y marcas que no consumía y que, entre las de tabaco y las de alcohol, proyectaban la imagen de un corruptor de menores. Con el boom de las prendas lowcost mi cajón se llenó de sinsentido con camisetas de temporada con textos en inglés vanos de significado e ilustraciones que no había Dios que las entendiera. Con el tiempo pillé especial tirria a las que se limitaban a plasmar el nombre de una ciudad, una cifra al azar y una ilustración porque sí.

Pero la vida te deja de vez en cuando calcular tus movimientos en esta materia y sabes elegir una prenda que te representa al 100%. Camisetas que luces como si se tratara de una bandera ondeante. Camisetas con himno, con memoria e historia.

En mi caso me desvirgué en estas lides con las primeras camisetas de bandas. Vivir en un pueblo lejos de tiendas especializadas sólo te dejaba la opción de pedirlas por catálogos como Discoplay o Tipo para que te las mandaran por correo, ya que por aquel entonces Internet no existía.

Vestir una camiseta negra con un estampado de dudosa calidad era el mayor acto de rebeldía que un adolescente podía cometer. El destello generado al fracturarse el primer eslabón de las cadenas que atan tu armario al útero de tu madre. La primera ficha de dominó que se deja caer sobre el resto de tus prendas y que hará que te empieces a plantear ir a comparte ropa con tus colegas.

Años después esas camisetas se transformaron en camisetas de baliza generacional. Las nuevas incorporaciones al cajón reflejaban las imágenes de una nostalgia de corto alcance. Lucir una camiseta con un logo de un producto de tu infancia, con fotos de actores en unas series que jamás se repondrán o de unos cómics de los que nadie conocía su existencia hasta que sacaron la película, eran tu carta de presentación a la sociedad. Te situaban en el tiempo y en el espacio, y mirabas a las camisetas de la gente buscando la que complementara a la tuya, con la esperanza de transformar a su portador en tu posible media naranja.

Más tarde llegó el momento de buscar algo más allá de una localización. Necesitabas encontrar una voz. Es entonces cuando aparecen las camisetas gráficas en tu vida. Las frases ingeniosas, las ilustraciones sencillas y evocadoras y los gags inmediatos buscaban una vez más ser una extensión de tu persona. Ahora ya podías hablar al mismo nivel que tu prenda y juntos formabais un equipo perfecto barriendo las calles en busca de quien te dijera “¡oye, me mola mucho tu camiseta!”. Y mientras tu boca decía “gracias” en tu cabeza tronaba un triunfante “LO SÉ”.

Pero esa fase también pasa. Ahora mis camisetas no tienen que ser especialmente graciosas porque ya no necesito que hablen por mi. No quiero que su aura repercuta en los demás, sólo en mi. Quiero sentirme seguro y vestir algo que me haga feliz. Es cuando llegamos a las camisetas de diseño. Camisetas de tirada corta, exclusivas, respetuosas con el medio ambiente… Ahora es la camiseta la que se nutre de ti. Ilustraciones de autores que conoces personalmente o admiras muchísimo, mensajes que rozan la micropoesía y en la cima reinan las camisetas diseñadas por ti.

Si llegado a este punto de tu vida sabes cortar y coser un patrón, o si sabes de alguien que estampe tus diseños ¿Por qué no convertir tu cajón en tu diario, tu galería de arte, tu álbum de fotos…?

Yo estoy en este punto. Mi mujer me pide que seleccione algunas telas o que pinte algunas camisetas. Yo estoy imprimiendo mis propios diseños con La Vinileta en tiradas cortas para venderlas en mi tienda online o a amigos. Gente que realmente entienda lo que hago. Y entre ella y yo estamos creando un rinconcito en el armario de nuestro hijo de camisetas con las que se siente feliz. Feliz porque son de sus colores preferidos y con sus cosas favoritas en los estampados o en la ilustraciones. Pero sobre todo porque ningún niño tiene una camiseta igual. Una camiseta que él mismo ha perpetrado junto a sus padres.

Echando la vista atrás veo que hay experiencias en manga corta que no he vivido como vestir con orgullo la camiseta de mi equipo de fútbol el día de su victoria o lucir las camisetas que compré como souvenir en mis viajes por el mundo. Pero sí atesoro experiencias con ellas que muchos no vivirán. Como por ejemplo las camisetas que reservaba para subirme a un escenario para dar un concierto o para ponérmelas cuando quería llamar la atención para vender cómics. El uso de tus camisetas no deja de ser un reflejo de la manera en la que has decidido vivir.

Hay quien dice que la madurez pasa por abandonar la camiseta y vestir camisa. Yo he vestido ambas y siempre he vuelto a las camisetas para librarme de los botones y las pinzas. Para huir de la plancha y las rozaduras en el cuello. Hay quien se quedó a medio camino vistiendo polos y quienes volvieron atrás y dejaron que sus parejas los vistan y los definan como en su día hicieron sus madres.

Yo veo a mi padre vistiendo orgulloso las camisetas que le regalo y sólo puedo pensar que ojalá ese sea el último y más perfecto de los pasos.