¡Camisetas fuera! – Liquidación en Tictail

¡Camisetas fuera! – Liquidación en Tictail

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Y de repente llegó la hora de la manga corta.

La primavera está a la vuelta de la esquina y dentro de poco descubriremos las camisetas que llevamos ocultas bajo capas de franela, algodón y cuero. Así que no me voy a andar con hostias. Este año me compráis sí o sí mis camisetas.

Tengo en la tienda online las camisetas de 1000×0001 en varias tallas y modelos para hombre y mujer. También tengo esas camisetas de Hijoputa que dentro de tu cabeza ya tienen dueño (ojalá seas tú).

¿Por qué este empeño en deshacerme de ellas? Veréis, era cuestión de tiempo que el chollo de Tictail se nos acabase. En breve será absorbida por Shopify, lo que significa que costará dinero mantener los productos online. Y yo no quiero cobraros de más para mantener la tienda activa en esa plataforma.

Ante esa noticia me tengo que ir planteando otras alternativas, y mientras no aparezcan tendré que cerrar la tienda. Pero no os pongáis tristes porque mi desgracia es vuestra fortuna.

Desde ahora hasta finales de marzo podréis disfrutar de gastos de envío gratis en todas las camisetas de mi tienda online ¿Cómo? Usando el código TELACOMPRO al realizar vuestra compra.

Como ya sabéis mis compradores asiduos, mis envíos incluyen siempre algún detalle extra, así que ¿a qué esperáis?.

Estaré dando la brasa hasta el 30 de marzo en redes para que no os olvidéis de mi y también he inaugurado un par de acciones bajo este tema:

He creado ARMARIO SONORO en Spotify. Una playlist colaborativa para que entre todos rindamos culto a las camisetas que nos han vestido durante tantos años. En la lista podréis añadir una canción por camiseta del grupo que ilustraba vuestras prendas. Así crearemos entre todos la banda sonora de nuestros armarios.

¡Camisetas fuera! - Armario Sonoro

También he hecho un nuevo tablero en Pinterest llamado T-QUIERO en el que iré haciendo una selección de las las camisetas exquisitas que vaya encontrando y que hagan acelerar mi mi corazoncito de la talla M (o L o S… según la tienda).

¡Camisetas fuera! - T-Quiero

Si lo necesitáis podéis contactar conmigo por cualquier vía para preguntadme vuestras dudas o si queréis hacer pedidos combinados.

Miedo al fuego Amigo – Colectivo Miga

Miedo al fuego Amigo – Colectivo Miga

Ilustración Opinión Proyectos Redacción

Hablando con la gente de Like a Wave sobre el por qué nuestra profesión se encuentra siempre en una posición difícil al negociar con un cliente o al tratar con un proveedor, llegamos a la conclusión de que el problema es la falta de confianza en los profesionales que formamos nuestro gremio.

Por culpa de el miedo no somos capaces de avanzar como colectivo y evolucionar hacia mejores condiciones de trabajo o más ventajas para establecer una relación de igual a igual con otras profesiones y sectores.

Fruto de esa conversación surge el artículo que he compartido en el blog de Colectivo Miga con el titulo “Miedo al fuego amigo” e ilustrado también por mi. Aquí un pequeño extracto.

Si nuestro gremio fuera un animal sería un perro sarnoso, desconfiado y tembloroso que se debate entre la vida y la muerte, y que duda si aferrarse a la vida aceptando el chusco de pan que le ofrece el cliente o lanzarse a su yugular y darse un festín con su cadáver aunque esta maniobra le cueste la vida.

Pero siempre habrá un amigo campechano e ignorante que diga “pero no hace falta que publiquéis nada, podéis hablar entre vosotros. Fijaros en las enseñanzas de los más veteranos y en los conocimientos frescos de los nuevos profesionales”.

Este individuo no ha estado en ninguna charla de freelances o en alguna exposición, de lo contrario sabría que carecemos de esa camaradería, organización o confianza. Porque lo que nos ata las manos es el miedo. Miedo a abrirnos a otros otros profesionales como nosotros y a caer abatidos por fuego amigo.

Para que os hagáis una idea una conversación entre profesionales sobre este tema suele ser así:

– ¡Ey Lucrecia! ¿Cómo andamos?
– Ahí tirando, Ovidio.
– Me alegró mucho verte en el Pechakucha el otro día.
– ¡A ver si quedamos más cabrón, que estás perdido!
– Sí… Oye, una cosa ¿Te acuerdas que me dijiste que estabas trabajando con una marca de grandes almacenes?
– Sí, claro.
– Es que un cliente parecido me ha pedido presupuesto y quería saber tu opinión. Te mando por mail las cifras.
– ¡Ah!… vale… (se esfumó el buen rollo)
– ¿Cómo las ves?
– Bien… pero yo pediría más.
– ¿Como cuánto más?
– Pues… algo más.
– ¿Tú cuánto le cobras a tu cliente?
– Hombre, son situaciones distintas…
– Ya ¿Pero cuánto?
– Bastante más.
– ¿Me puedes decir la cifra?
– ¡Uy! Ojalá pudiera… Pero ya sabes…
– Entiendo, gracias de todos modos.
– ¡A mandar!
– Un abrazo a Patricia y a los niños.
– ¡De tu parte monstruo!

Puedes leer el artículo completo PULSANDO AQUÍ.