Tienes un polvo

Tienes un polvo

Opinión

Hace unos meses hablaba con una buena amiga de la energía que ciertas personas desprenden y que hacen que les abras de par en par las puertas de tu intimidad. Llegado un momento me confesó que desde siempre yo le había resultado sexualmente atractivo, y justo en ese momento me di cuenta de que era sólo la segunda vez que lo escuchaba en mis más de 40 años de vida.

Lo más curioso es que, al margen de lo chocante que me resultó situación, sentí que de alguna manera necesitaba escucharlo. Una parte de mi necesitaba sentirse deseado y por desgracia llevaba siendo reprimida muchísimo tiempo. Estaba tan enterrada bajo capas y capas de moralidad, baja autoestima y vergüenza que apenas me creía con derecho a provocar ese tipo de sensaciones.

La manera de comportarme y expresarme durante toda mi vida hicieron una buena parte del trabajo sucio en mi contra. He escuchado más veces la frase “¿¡Ah, pero tú no eras gay!?” que “hoy estás muy guapo”. Nací a finales de los 70s y hasta hace unos años halagar a otra persona era casi un sinónimo de que te la querías follar muy fuerte. Así que entiendo que culturalmente no es el entorno idóneo, pero lo vi en otras personas y subconscientemente me hubiera gustado formar parte de aquello.

Eso me terminó llevando a un doble callejón sin salida. Por un lado hizo que me la sudara lo que la gente opinara de mi aspecto o mi comportamiento, pero por otro lado me dejó la autoestima por los suelos. Esto me convirtió de un niño extrovertido y abierto a un adolescente bastante arisco e inseguro.

Con el tiempo encontré a una persona con la que conecté a todos los niveles y me sentí amado y deseado. Eso fue cuando tenía 19 años y aún sigo con ella. Durante muchos años aquel lastre emocional desapareció, pero estaba ahí latente.

Ante alguna dificultad o algún tropiezo salían a flote mis inseguridades y con el tiempo esa parte negativa terminó por ganar el pulso y olvidé mi lado hedonista. Perdí la pasión en todo aquello que amaba y nada me divertía, llenaba o satisfacía lo suficiente como para que mereciera la pena hacer el esfuerzo de intentar realizarlas.

Me fui cerrando puertas y aislando poniendo excusas, y me abandoné a la procrastinación y la supervivencia. Me acomodé en mi propio agujero y la mínima intención por salir de él sólo hacía que me hundiera más. Pero volvamos al momento de reencuentro con mi olvidado atractivo.

Ojo. No hay es cuestión de menospreciar la opinión de tu pareja, pero es cierto que su visión de ti va más allá de la imagen que puedas proyectar. El cariño, la rutina o la complicidad hacen flaco favor en este caso. Necesitas una mirada honesta, directa y visceral sin miedo a posibles consecuencias. En esencia la sensación que tú mismo puedas tener de una persona desconocida a simple vista.

Tienes un polvo: abrazo
Os preguntaréis cuál fue mi reacción cuando me encontré de frente con que una persona me veía atractivo. Sorprendentemente no esquivé esa bala. Las pocas loas o adulaciones (merecidas o no) durante mi vida han sido respondidas con evasivas quitándome cualquier mérito. Pero en este caso tomé consciencia de que no había excusa alguna.

Era una confesión sincera de una persona de confianza que me conocía desde hacía muchos años. Era irrefutable. Así que mi primera reacción fue decirle que me sentía adulado y agradecido. Pero no como una formalidad. Estaba profundamente agradecido porque había encontrado un punto de apoyo para intentar salir de mis miserias anímicas. El momento era el propicio y las personas implicadas estábamos emocionalmente en el mismo punto, así que para mí supuso un gran impulso.

A día de hoy intento revivir la llama de mis pasiones y encontrar algunas nuevas. Intento mirarme con otros ojos y no ser tan cruel y estricto conmigo mismo. No tengo problema en expresar y exponerme desde una perspectiva sexual. Quiero desear y sentirme deseado en todos los planos y volver a sentirme vivo, no ser un mero superviviente.

A fuerza de represión estamos infravalorando la importancia de considerarnos objetos de deseo. Es importante ser consciente de tu valor como ente follable.

Si que tu madre te diga que eres el niño más guapo del mundo (o que tu pareja te diga que te quiere mucho) ha terminado por no suponer para ti un subidón anímico, búscalo. Si lo que te pide el cuerpo es que te empotren contra la almohada en vez de que te den palmaditas en el hombro, dilo. No tengas miedo. Si tienes una polla o un coño no es sólo para que te los limpies cuando vayas a mear.

Hagamos esto; si te conozco y alguna vez te he resultado atractivo, si te has puesto tontorrona o cachondo pensando en mi, si has fantaseado conmigo alguna vez… Dímelo con sinceridad. Que no te de vergüenza. Te lo agradeceré mucho y ten por seguro que me ayudarás. Y de la misma manera, si necesitas saberlo o simplemente tienes curiosidad, pregúntame. Si estás dispuesto o dispuesta estaré encantado de decirte si para mí tienes un polvo.

Tienes un polvo: cuerpos

Reto de Puño: El cómic de mi confinamiento

Reto de Puño: El cómic de mi confinamiento

Ilustración Retos

Con un mes de confinamiento a causa del Covid-19  las espaldas, y sin hacer nada más productivo que limpiar compulsivamente la casa, me decidía a tomar cartas en el asunto y sacudirme las telarañas de encima. Necesitaba algo que me impulsara a producir aunque los clientes estuvieran acojonados por sus negocios.

Había algunos retos en el aire relacionados con la ilustración y Twitter e Instagram eran unos auténticos hervideros. Casualmente muchas plataformas y entidades ofrecían cursos y contenidos gratis, y estaba en haciendo uno de Domestika impartido por Puño junto con mi hijo. Así que me encontré de bruces con este tuit suyo.

De manera que el reto me vino en bandeja. En un plazo de una semana sacando sitio de donde pude mi cómic del #RetoCómicPuño vio la luz. Aquí lo tenéis.Reto Cómic Puño: completo

También os dejo por aquí algunas viñetas a mayor tamaño por si queréis fijaros en algún detalle.Reto Cómic Puño: detalle autorretratoLa experiencia con el reto y la respuesta en las redes me ha animado a embarcarme en un nuevo reto usando el mismo estilo para un proyecto que desarrollaré a medio plazo y de que pronto tendréis noticias en este blog.

Mientras tanto, si queréis participar en el reto de Puño tenéis la plantilla e instrucciones aquí.

En Spotify: Música Marciana

En Spotify: Música Marciana

Spotify

¿Qué coño estoy escuchando?

Si tuviera que señalar a una playlist de Spotify de la que me sienta especialmente orgulloso, esa sería Música Marciana. Hete aquí el enlace de rigor.

Vengo de tiempos ancestrales. Tiempos en los que en Spotify no había publicidad. Donde podías pasar todas las canciones que quisieras y donde el límite era el cielo y un abanico discográfico un pelín menos extenso.

En esos tiempos podías hacer una búsqueda y seleccionar los resultados por el número de reproducciones (no por la popularidad como ahora). Yo me sentía como un conquistador que se abría paso a machetazos por la jungla musical de esta plataforma.

Mi objetivo no era encontrar los especímenes más bellos, ni las fragancias más deliciosas. Mi intención era meter la cabeza en un cenagal de géneros difusos y portadas cutres para sacar entre mis dientes los engendros sonoros más abyectos y añadirlos a mi colección para posterior análisis y disfrute.

Así es como surgió Música Marciana. Como un experimento con elementos químicos del que surge una repugnante sustancia que genera unos terribles efectos secundarios y una tremenda adicción.

Spotify - Música Marciana 02

Algunas perlas que podéis encontrar en esta selección son la banda sonora de Rio Bravo en chino, un cuento bilingüe de Mamá Gansa, la recetas deliciosas, clásicos de la tecno-rumba, chistes de humor caduco y zafio, las peores canciones de estrellas del pop, cancioncillas infantiles con doble lectura o con solo una pero muy jodida, músiquilla de ascensor y una buena recua de canciones con giros vocales imposibles e instrumentación proveniente del espacio exterior.

Te recomiendo, te aconsejo, de digo, te sugiero, te imploro, te ordeno, te obligo a que escuches esta lista de clásicos que jamás debieron ver la luz. De igual manera te ruego que si tienes una lista de las mismas características que Música Marciana entre tus colecciones en Spotify no dudes en compartirla conmigo por cualquier vía en esa sana camaradería que los exploradores solemos tener.

No es la primera vez que comparto con los visitantes de este blog recopilaciones de canciones y puede que poco a poco vaya enseñando pro aquí algunas de mis playlist predilectas en Spotify. Pero eso será en otras ocasiones. Hasta entonces no te mimites a consumir lo que el algoritmo te canta. Intenta explotar tu curiosidad sonora y trabaja tu flexibilidad musical.